La Comisión de Valores y Bolsa (SEC) de Tailandia anunció la publicación de nuevas regulaciones que obligarán a las empresas que cotizan en bolsa a presentar informes de sostenibilidad y relacionados con el clima alineados con los estándares del Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB) de la Fundación IFRS. La medida representa un giro significativo hacia la estandarización de la información corporativa en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG), y establece un calendario escalonado que comenzará en 2028 con los datos de 2027 para las compañías más grandes.
Para México y América Latina, la decisión tailandesa es una señal relevante: confirma que la adopción de los estándares ISSB avanza entre reguladores de mercados emergentes y presiona a las empresas de la región que buscan financiamiento internacional o participan en cadenas globales de suministro a alinear sus reportes con criterios comparables. Hasta ahora, más de 45 jurisdicciones han iniciado el proceso para utilizar estos estándares, según la fuente.
Un cambio de fondo en la divulgación corporativa
Desde 2022, la SEC tailandesa ya exigía a las empresas cotizadas divulgar información sobre desempeño ESG, gobierno corporativo, derechos humanos y emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como parte de su informe anual. Sin embargo, no imponía un estándar único; permitía el uso de marcos externos como los Estándares de la Iniciativa de Reporte Global (GRI) o las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con el Clima (TCFD).
En 2024, el regulador lanzó una consulta para explorar la migración hacia los estándares IFRS, con el objetivo de mejorar la alineación internacional y permitir datos más consistentes y comparables. El ISSB publicó sus primeros estándares generales de sostenibilidad y de información climática, IFRS S1 e IFRS S2, en junio de 2023.
Calendario de implementación escalonado
Las nuevas reglas establecen un despliegue gradual que abarcará a distintos segmentos del mercado:
- 2028 (datos de 2027): las empresas que integran el SET50, las 50 compañías más grandes de la Bolsa de Tailandia, deberán reportar conforme a ISSB.
- 2029: se sumarán las empresas del SET100.
- 2030: todas las demás empresas listadas en el SET.
- 2031: todas las compañías listadas en el mercado secundario mai, así como los fideicomisos de inversión inmobiliaria (REIT), los fondos de infraestructura (IFF), los fideicomisos de infraestructura (IFT) y los fondos de propiedad (PF).
La regulación también incluye la obligación de que las emisiones de GEI sean verificadas por proveedores de aseguramiento de acuerdo con estándares internacionalmente aceptados.
Flexibilidades para la transición
Consciente de los desafíos que implica la implementación, la SEC tailandesa incorporó una serie de alivios transitorios para apoyar el desarrollo de sistemas de datos y capacidades en las empresas. Estos incluyen:
- Exención de información comparativa en el primer año de reporte de divulgaciones relacionadas con el clima.
- Flexibilidad en el plazo de presentación.
- Uso de estándares equivalentes de cálculo de emisiones de GEI.
- Exención de divulgar emisiones de Alcance 3 durante el periodo inicial de implementación.
Estas medidas buscan equilibrar la ambición regulatoria con la viabilidad práctica para las empresas, especialmente aquellas con menor experiencia en reportes de sostenibilidad.
Implicaciones para América Latina
La adopción de los estándares ISSB por parte de Tailandia se suma a un movimiento global que está redefiniendo la forma en que las empresas reportan su desempeño en sostenibilidad. Para las compañías latinoamericanas, especialmente las que cotizan en bolsas o tienen operaciones en múltiples países, la presión por adoptar estándares comparables crece. Los inversionistas internacionales demandan cada vez más información consistente y verificable sobre riesgos climáticos y desempeño ESG.
México, Brasil, Chile y Colombia han mostrado avances en la materia, pero la región aún enfrenta retos significativos en términos de capacidad técnica, disponibilidad de datos y verificación independiente. El caso tailandés demuestra que es posible implementar un enfoque escalonado con alivios transitorios, lo que podría servir de referencia para los reguladores latinoamericanos.
La noticia también subraya la importancia de la armonización internacional: las empresas que operan en cadenas globales de valor deberán reportar bajo estándares aceptados por sus socios comerciales y financieros. La adopción de ISSB por parte de Tailandia, una economía clave en el sudeste asiático, refuerza la tendencia hacia la convergencia regulatoria.
Próximos pasos
Con la publicación de las regulaciones, las empresas tailandesas deberán prepararse para cumplir con los nuevos requisitos. Se espera que la SEC proporcione guías adicionales y materiales de apoyo en los próximos meses. Mientras tanto, el mercado observará cómo las compañías del SET50 se adaptan al nuevo régimen, marcando el ritmo para el resto del mercado.
Para los profesionales de sostenibilidad y finanzas en América Latina, el caso tailandés ofrece lecciones valiosas sobre diseño regulatorio, plazos realistas y la importancia de construir capacidades internas antes de la entrada en vigor de las obligaciones.

