George Russell, piloto de Mercedes, terminó octavo en el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, disputado en el Circuito de las Américas en Austin, y admitió su desconcierto por la falta de ritmo que lo dejó lejos de su compañero de equipo, Kimi Antonelli, quien ganó la carrera desde la pole position y se perfila como campeón mundial.
Russell, que partió sexto, recibió una penalización de cinco segundos por salirse de la pista en la primera vuelta cuando defendía su posición frente a Oscar Piastri (McLaren) en la curva 12. El británico abandonó el trazado y se reincorporó por delante del australiano, lo que los comisarios consideraron una ventaja obtenida fuera de los límites. La sanción, sin embargo, tuvo un impacto mínimo en su resultado final: sin ella, habría terminado séptimo en lugar de Piastri, sumando solo dos puntos más.
Al ser cuestionado por Sky Sports sobre sus principales dificultades, Russell fue tajante: «Simplemente no ser lo suficientemente rápido, para ser honesto. Necesito tratar de entender por qué es así. Es extraño cuando estás tan lejos, así que espero que haya algunas respuestas en algún lugar. Pero, de todos modos, no tengo ninguna».
Un W17 actualizado que no rinde como se esperaba
El resultado se produjo a pesar de que Mercedes introdujo una actualización en el W17, la cual, según Russell, tiene una «ventana de configuración estrecha», como lo evidencian sus altibajos desde que se estrenó en Malasia. En aquella cita, Antonelli terminó segundo detrás del dominante Max Verstappen, mientras que Russell iba camino de acabar tercero hasta que una falla en la unidad de potencia lo obligó a retirarse.
En Singapur, Verstappen volvió a ganar con Antonelli tercero, mientras que Russell solo pudo ser noveno, acumulando así tres grandes premios sin podio para el británico en una temporada 2026 para el olvido.
«El ritmo no fue bueno en el primer relevo», explicó Russell más tarde a los medios escritos en Austin. «Pero cuando salí de boxes con los neumáticos duros, probablemente hice seis vueltas en las que marcaba el mismo ritmo que Kimi. Pero luego alcancé a Oscar y simplemente no pude adelantarlo. Seis vueltas buenas, 50 malas. Quiero entender por qué el ritmo fue tan malo en el primer relevo. La penalización también fue un poco ridícula, pero al menos eso fue parte de mis preocupaciones después de un fin de semana tan malo».
Antonelli, a un paso del título
Con este resultado, Antonelli tiene grandes posibilidades de proclamarse campeón en el próximo Gran Premio de México, que se disputará el domingo 1 de noviembre a las 14:00 h, hora del centro de México. El italiano posee una ventaja de 123 puntos sobre Russell cuando quedan 125 por disputarse en las últimas cinco rondas de la temporada.
Russell, por su parte, se mantiene solo un punto por encima del tercer clasificado, Lewis Hamilton, y seis por delante de Verstappen, cuarto. Mientras tanto, Mercedes está en camino de ganar el título de constructores, ya que lidera por 133 puntos sobre Ferrari.
«Para mí, mientras ganemos el campeonato de constructores, eso es lo principal», declaró Russell. «Para el equipo, obviamente me gustaría terminar lo mejor posible entre los demás, pero P2, P3, P5 no es campeón, así que no significa nada».
Análisis: un rompecabezas técnico y psicológico
La temporada 2026 ha sido especialmente dura para George Russell. A pesar de contar con un monoplaza que, sobre el papel, debería estar en la lucha por victorias, el británico no ha logrado encontrar la regularidad necesaria para pelear por el título. La actualización del W17, lejos de resolver sus problemas, parece haber introducido una mayor sensibilidad en la puesta a punto, lo que ha provocado actuaciones irregulares.
El contraste con su compañero de equipo es notable. Antonelli, en su primera temporada completa con Mercedes, ha demostrado una adaptación sorprendente y una capacidad para maximizar el rendimiento del auto en cada sesión. Su victoria en Austin, dominando desde la pole, es una muestra de su madurez al volante.
Para Russell, el desafío no es solo técnico, sino también psicológico. La falta de explicaciones claras sobre su rendimiento puede erosionar su confianza, y con el título cada vez más lejos, su objetivo inmediato es asegurar el campeonato de constructores para el equipo y, a nivel personal, consolidar su segunda posición en el campeonato de pilotos.
La próxima cita en México será crucial para definir el campeonato. Antonelli podría sentenciar el título, mientras que Russell buscará redimirse y encontrar las respuestas que tanto ansía.

