Lando Norris, actual campeón del mundo de Fórmula 1, fue contundente al evaluar el rendimiento de McLaren tras el Gran Premio de Estados Unidos, disputado en el Circuito de las Américas. El piloto británico terminó en quinta posición y, en declaraciones posteriores, admitió que el equipo ha caído del liderato a ser el cuarto más rápido de la parrilla.
Un resultado decepcionante en Austin
Norris cruzó la meta por detrás de Kimi Antonelli, Charles Leclerc, Max Verstappen y Lewis Hamilton. Su compañero de equipo, Oscar Piastri, finalizó dos puestos más atrás, en séptimo lugar. El resultado deja a McLaren sin podio y evidencia las dificultades que atraviesa la escudería, que hace menos de un año luchaba por títulos.
“Sí, esperaba que con las mejoras todo fuera mágico y que de repente estuviéramos luchando por el podio. Las cosas funcionan como deberían, pero todos los equipos, Ferrari incluido, siguen trayendo actualizaciones y las están aplicando. Simplemente no en todas las áreas que necesitamos, como en las curvas lentas, donde no estamos ni cerca del nivel requerido”, explicó Norris.
Problemas en curvas lentas
El piloto señaló que el déficit principal se encuentra en las curvas de baja velocidad. “Necesitamos mucha más carga aerodinámica trasera y en curvas lentas. Ha sido nuestro problema durante mucho tiempo. Parece muy difícil de resolver”, agregó. Cuando se le preguntó si eso convierte a McLaren en el cuarto auto más rápido, Norris no dudó: “Sí, creo que es bastante obvio”.
La falta de ritmo para pelear al frente llevó al equipo a apostar por una estrategia de una sola parada, con la esperanza de que un virtual safety car o un safety car beneficiara sus intereses. “Lo intentamos. No teníamos el ritmo, así que teníamos que arriesgar. Si había algún VSC o safety car, estábamos en la lucha por un buen podio. Incluso estuvimos en segunda posición durante gran parte de la carrera. Creo que fue una buena carrera hoy. El ritmo fue fuerte y saqué todo de él, así que tengo que estar contento aunque un quinto puesto no suene increíble”, comentó.
La estrategia y el duelo con Verstappen
La apuesta dejó a Norris con neumáticos duros desgastados en el tramo final, donde contuvo a Verstappen durante varias vueltas antes de que el piloto de Red Bull, que ya había parado dos veces, encontrara la manera de superarlo. “Inevitablemente, en cuanto tuvo el modo de adelantamiento y yo tuve que usar el modo de defensa, iba a pasarme con facilidad. Lo hizo y, en cuanto tuve tráfico con neumáticos viejos, se acabó y fue fácil para los demás”, relató.
McLaren también intercambió a sus pilotos durante la carrera. Norris afirmó que había sido “mucho más rápido durante todo el fin de semana” que Piastri, por lo que el cambio fue “lo obvio”.
Implicaciones en el campeonato de constructores
El resultado tiene grandes implicaciones en la lucha por el tercer puesto del campeonato de constructores. McLaren llegó a Austin con siete puntos de ventaja sobre Red Bull, pero ahora ambos equipos salen empatados con cinco rondas restantes. La temporada entra en su fase decisiva y cada punto cuenta.
Norris, por su parte, se mostró autocrítico tras la clasificación, donde calificó su actuación como “un trabajo muy malo”. A pesar de ello, en la carrera logró maximizar el rendimiento del auto. “Me siento bien con lo que hice hoy, pero está claro que no somos el equipo que éramos”, concluyó.
Próximos desafíos
Con cinco carreras por delante, McLaren deberá encontrar soluciones rápidas si quiere recuperar el terreno perdido. Las mejoras introducidas en Austin funcionaron, pero no fueron suficientes para compensar las deficiencias en curvas lentas. La presión aumenta y el equipo necesita reaccionar para no quedarse atrás en la lucha por el tercer lugar del campeonato de constructores.
La próxima cita del calendario será crucial para medir la capacidad de reacción de McLaren. Norris y Piastri deberán exprimir al máximo un auto que, según su propio campeón, ya no está entre los tres mejores de la parrilla.

