La implementación de agentes de inteligencia artificial en una empresa puede completarse en un plazo de seis a ocho semanas, desde la evaluación inicial hasta la puesta en marcha, siempre que se defina con claridad qué problema se resolverá y cómo se medirá su impacto, explicó Alfonso Torrijos, líder de la práctica SAP para Latinoamérica en DXC.
De acuerdo con el comunicado, el plazo aplica principalmente en casos puntuales dentro de la empresa. Cuando el proyecto requiere coordinar proveedores, transportistas u otras empresas, la implementación puede tomar más tiempo.
Torrijos señaló que una empresa no necesita transformar todas sus operaciones para empezar a utilizar agentes de inteligencia artificial. “Una empresa no necesita transformar todas sus operaciones para empezar a utilizar agentes de inteligencia artificial, di identifica un proceso concreto, cuenta con datos confiables y establece indicadores de éxito, puede poner en marcha un proyecto en un plazo de seis a ocho semanas”, subraya el directivo en el texto original.
Como ejemplo, DXC tardó seis semanas en implementar agentes de IA para la facturación electrónica. El trabajo se centró en evaluar el uso de inteligencia artificial para mejorar los tiempos y los datos del proceso, así como evitar que retrasos en el timbrado de facturas afectaran los ingresos o pagos de la compañía.
Otro posible caso de uso está en el mantenimiento de maquinaria. Con información sobre vibración, consumo de energía, horas productivas y otros datos de la operación, un agente puede apoyar la decisión de cuándo intervenir un equipo. En ese caso, la empresa puede medir resultados mediante el costo de mantenimiento y el tiempo productivo de las máquinas.
Sin embargo, cumplir un plazo corto no es, por sí mismo, una señal de éxito, destaca el líder de la práctica SAP para Latinoamérica en DXC. “Antes de implementar agentes las empresas deben definir el retorno que esperan obtener, revisar la calidad de sus datos y determinar qué cambios necesita el proceso. También deben atender la transformación del proceso, la ciberseguridad, preparar al personal y establecer controles sobre el funcionamiento de la tecnología”, añade Torrijos.
El comunicado también cita un estudio de Endeavor según el cual, en México, 55% de las empresas mexicanas ya usa inteligencia artificial, pero solamente 31% la ha convertido en ventaja. Además, únicamente 6% ha capturado un valor económico significativo a partir del uso de esta tecnología.
El mismo estudio revela que el presupuesto de IA creció en el último año en siete de cada 10 empresas, de manera que no hace falta dinero, se está invirtiendo en herramientas, no en la infraestructura que las hace funcionar.
La diferencia está entre hacer una prueba y transformar la operación, explica el directivo de DXC. Para las compañías interesadas en adoptar agentes de IA, el primer paso no sería preguntar cuántos pueden activar en ocho semanas, sino qué problema específico pueden resolver en ese tiempo y con qué indicadores comprobarán el resultado, dijo Torrijos.
DXC Technology (NYSE: DXC) se describe en el comunicado como un socio líder en tecnología empresarial e innovación que ofrece software, servicios y soluciones a empresas globales y organizaciones del sector público, ayudándoles a aprovechar la IA.

