Levi Strauss & Co. y Marks & Spencer (M&S), en colaboración con la consultora SE Advisory Services de Schneider Electric, han anunciado la creación de la Fashion Renewable Collaborative (FRC), una nueva iniciativa destinada a acelerar la adopción de electricidad renovable en las cadenas de suministro de la industria de la moda a nivel global. La alianza invita a otras marcas del sector a unirse al esfuerzo.
Las empresas señalaron que, mediante un enfoque compartido para la participación de proveedores, la asociación busca impulsar la adopción de electricidad renovable y ayudar a los fabricantes a comprender, acceder e implementar soluciones de energía limpia a escala. El lanzamiento se produce en un momento en que las marcas de moda buscan nuevas formas de traducir sus compromisos climáticos en reducciones medibles de emisiones en complejas cadenas de suministro globales.
Según las compañías, la adopción de electricidad renovable por parte de los proveedores sigue siendo un desafío importante debido a barreras de mercado, recursos limitados, esfuerzos de participación fragmentados y solicitudes divergentes de múltiples clientes.
El impacto ambiental de la cadena de suministro textil
El procesamiento textil, que incluye fábricas de telas y tintorerías, representa más de la mitad de las emisiones de la industria de la confección, según el Apparel Impact Institute. Esto convierte la adopción de electricidad renovable por parte de los proveedores en una de las vías más rápidas y escalables para avanzar en la reducción de emisiones.
Jennifer DuBuisson, directora sénior de Sostenibilidad de Levi Strauss & Co., destacó la importancia de esta colaboración: «Al unir fuerzas con otras marcas, podemos amplificar nuestro impacto y apoyar a los proveedores en la transición hacia energías limpias». La ejecutiva subrayó que la iniciativa busca eliminar las barreras que enfrentan los fabricantes para acceder a soluciones renovables.
Una plataforma para la acción colectiva
La FRC está diseñada para proporcionar a los proveedores herramientas, información y apoyo para la adopción de electricidad renovable, incluyendo educación digital, orientación de mercado y asistencia para evaluar y adquirir energía renovable. La iniciativa se basa en un modelo de implementación estructurado que ayuda a los proveedores a pasar de la educación a la implementación a través de módulos de aprendizaje digital.
Los proveedores también tendrán acceso a soporte para opciones de compra y despliegue de electricidad renovable, como acuerdos de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés), certificados de atributos energéticos (EAC), generación renovable en sitio y distribuida, y almacenamiento de energía.
La FRC se construye sobre programas existentes de energía renovable en la cadena de suministro de Levi Strauss y Marks and Spencer, que ya han registrado cerca de 500 instalaciones de proveedores, según las empresas.
Katharine Beacham, responsable de Sostenibilidad y Materiales en Moda, Hogar y Belleza de Marks & Spencer, comentó: «Esta colaboración es un paso crucial para abordar las emisiones de alcance 3 y acelerar la transición energética en nuestra cadena de suministro». Beacham enfatizó que la cooperación entre marcas es esencial para lograr cambios sistémicos.
El rol de Schneider Electric y la tecnología
SE Advisory Services actuará como socio implementador global del programa y proporcionará su producto Resource Advisor+ for Supply Chain para apoyar la incorporación de proveedores, el seguimiento de la participación, las evaluaciones de preparación y el monitoreo del progreso.
Steve Wilhite, vicepresidente ejecutivo de SE Advisory Services, afirmó: «Estamos orgullosos de colaborar con Levi Strauss y Marks & Spencer en esta iniciativa innovadora que aprovecha nuestra experiencia en gestión energética y sostenibilidad». Wilhite explicó que la plataforma digital permitirá a los proveedores medir y reportar su consumo de energía renovable de manera eficiente.
La iniciativa representa un ejemplo de cómo la tecnología y la colaboración intersectorial pueden impulsar la sostenibilidad en una de las industrias más contaminantes del mundo. Al proporcionar a los proveedores las herramientas y el conocimiento necesarios, la FRC busca generar un cambio duradero en la forma en que la moda consume energía.
Desafíos y oportunidades para la industria
A pesar del optimismo, la adopción de energía renovable en las cadenas de suministro textiles enfrenta obstáculos significativos. Muchos proveedores operan en mercados con infraestructura energética limitada o políticas regulatorias que dificultan la compra de energía limpia. Además, la falta de recursos financieros y técnicos puede retrasar la implementación de soluciones renovables.
No obstante, la FRC ofrece una oportunidad para superar estos desafíos mediante un enfoque colaborativo. Al unificar las solicitudes de las marcas, se reduce la carga administrativa para los proveedores y se facilita el acceso a opciones de energía renovable. Además, la educación digital y la orientación de mercado permiten a los fabricantes tomar decisiones informadas sobre sus opciones energéticas.
La invitación a otras marcas de moda a unirse a la FRC es clave para ampliar el impacto. Cuantas más empresas participen, mayor será la demanda agregada de energía renovable y más fuerte será la señal para los mercados y los gobiernos sobre la necesidad de acelerar la transición energética.
Hacia una moda más sostenible
La industria de la moda es responsable de una parte significativa de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Según diversas fuentes, representa entre el 2% y el 8% de las emisiones mundiales, y el consumo de energía en la cadena de suministro es uno de los principales contribuyentes.
Iniciativas como la FRC demuestran que las marcas están reconociendo la necesidad de actuar más allá de sus propias operaciones y abordar las emisiones de alcance 3, que son aquellas generadas en la cadena de valor. La colaboración con proveedores y socios tecnológicos es esencial para lograr reducciones significativas.
El éxito de la FRC dependerá de la capacidad de movilizar a los proveedores y de garantizar que las soluciones de energía renovable sean accesibles y asequibles. Si se implementa correctamente, esta iniciativa podría servir como modelo para otras industrias intensivas en energía.
En última instancia, la transición hacia una moda más sostenible requiere un esfuerzo conjunto de marcas, proveedores, gobiernos y consumidores. La FRC es un paso en la dirección correcta, pero aún queda mucho por hacer para lograr una industria verdaderamente circular y baja en carbono.

