La posible compra de Letterboxd, la red social favorita de los cinéfilos, ha dado un giro inesperado. Después de meses de especulaciones que situaban a Netflix, Sony Pictures Entertainment o Paramount Skydance como posibles compradores, ahora es The New York Times Company la que ha iniciado negociaciones exclusivas para adquirir la plataforma por 330 millones de dólares, unos 295 millones de euros. La noticia, adelantada por el propio periódico neoyorquino, supone un movimiento estratégico de la empresa matriz para ampliar su oferta más allá de la información.
Letterboxd es una aplicación que permite a los usuarios registrar, organizar y puntuar las películas y series que han visto, así como crear listas y compartir reseñas. Con 30 millones de fans del cine, se ha convertido en un espacio casi libre de publicidad donde las recomendaciones de otros usuarios priman sobre los algoritmos. Su posible adquisición por parte de un gigante mediático ha generado inquietud entre una comunidad que valora su independencia.
Una operación estratégica para The New York Times Company
Según el artículo publicado por The New York Times, la compra de Letterboxd formaría parte de un esfuerzo que la compañía lleva años realizando para desarrollar un conjunto de productos y servicios que vaya más allá de su oferta informativa estrella. La empresa ya ha invertido cientos de millones de dólares en la adquisición de firmas como The Athletic, un medio deportivo; Wirecutter, una web de recomendaciones de productos, o Wordle, el juego de palabras que se hizo mundialmente famoso durante la pandemia.
El precio que se baraja ronda los 330 millones de dólares, lo que supondría más de 20 veces los beneficios previstos para este año, que ascienden a unos 15 millones de dólares. El propio diario advierte que aún no se ha llegado a un acuerdo y que las negociaciones podrían fracasar. Fuentes involucradas en la operación indican que The Times Company y Letterboxd barajan la posibilidad de que Matthew Buchanan, director ejecutivo y cofundador, y Karl von Randow, también cofundador, sigan al frente de la empresa bajo la supervisión de un directivo de The Times Company.
Letterboxd: el refugio de los cinéfilos
Fundada en 2011, Letterboxd se ha consolidado como una de las últimas comunidades en línea dedicadas al cine que no ha sucumbido a la lógica de los algoritmos. Su atractivo principal reside en una base de usuarios muy activa y comprometida, compuesta por 30 millones de fans que interactúan constantemente con la aplicación. Los usuarios pueden convertirse en críticos por un momento y opinar sobre todas las piezas visuales que deseen, creando un espacio de encuentro donde las recomendaciones personales tienen más peso que las sugerencias automatizadas.
La plataforma permite crear listas de películas que se pueden compartir y seguir. Algunas son oficiales, como rankings del tipo “Las mejores 250 películas dirigidas por mujeres” o “Las 50 mejores películas lituanas”. Otras son de nicho, como “Dramas de sueños febriles nihilistas” o “Tsunamis, grandes terremotos: el movimiento de la sexta generación del cine chino, un canon”. También hay listas de humor generacional que se comparten en otras redes sociales: “Películas que te hacen sentir bien cuando estás deprimido”, “Nostalgia para los niños de los 90s”, “Chicas al borde de un ataque de nervios” o “Adam Sandler interpretando a Adam Sandler”.
Los obstáculos en la puja
El proceso de venta de Letterboxd no ha estado exento de dificultades. Hace varios años que la empresa trabaja con el banco de inversión LionTree para ejecutar la venta de la plataforma. Según The New York Times, uno de los posibles compradores fue el estudio A24, conocido por sus películas de cine indie y por éxitos como Todo a la vez en todas partes, Midsommar o La ballena. Aunque A24 prometió a los fundadores independencia y mantener inalterado su modelo de negocio, el estudio quedó fuera de la puja a medida que subía el precio.
La comunidad de Letterboxd ha expresado en repetidas ocasiones su rechazo a posibles compradores que pudieran alterar la esencia de la plataforma. La llegada de The New York Times Company, aunque vista con cautela, representa una opción menos disruptiva que la de un gran estudio de Hollywood o un servicio de streaming. Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los usuarios, que temen que la adquisición derive en una mayor comercialización o en cambios en el algoritmo.
Implicaciones para el ecosistema digital
La operación, de concretarse, sería una de las compras más relevantes en el sector de las redes sociales de nicho en los últimos años. Letterboxd ha logrado construir una comunidad leal sin depender de la publicidad masiva, algo poco habitual en el panorama actual. Su integración en The New York Times Company podría servir como modelo para otras plataformas que buscan monetizar sin sacrificar la experiencia de usuario.
Para los cinéfilos de América Latina, la noticia también tiene relevancia. Letterboxd ha sido un espacio donde el cine regional ha encontrado visibilidad a través de listas y reseñas de usuarios. La posible supervisión de un directivo de The Times Company plantea interrogantes sobre el futuro de la curaduría y la libertad editorial de la plataforma.
Mientras las negociaciones continúan, la comunidad de Letterboxd observa con atención. La operación aún no está cerrada y podría fracasar, pero el solo anuncio de un acuerdo exclusivo con The New York Times Company marca un antes y un después en la historia de la red social. Habrá que esperar para conocer si la compra se concreta y cómo afecta a una de las últimas comunidades de cinéfilos que resiste a la dictadura del algoritmo.

