Un reciente informe de ONU Mujeres advierte que los fenómenos climáticos extremos, como el llamado Super El Niño, pueden agravar las desigualdades de género y trasladar costos adicionales a los hogares, especialmente a las mujeres. La organización señala que estos eventos no solo afectan la infraestructura y la economía, sino que también incrementan la carga de trabajo no remunerado y los riesgos para la salud de las mujeres y las niñas.
Impacto desproporcionado en mujeres y hogares
Según ONU Mujeres, cuando ocurren desastres naturales o crisis climáticas, las mujeres suelen asumir mayores responsabilidades domésticas y de cuidado, como la gestión del agua, los alimentos y la atención de familiares enfermos. Estas tareas, que ya son una carga desproporcionada en tiempos normales, se intensifican durante y después de los eventos extremos, limitando las oportunidades de educación y empleo remunerado.
Además, la organización subraya que los hogares encabezados por mujeres son más vulnerables a los impactos económicos de los desastres, ya que suelen tener menos recursos y acceso limitado a mecanismos de protección social. El informe destaca que el calor extremo y las sequías asociadas al Super El Niño pueden reducir los rendimientos agrícolas y aumentar los precios de los alimentos, lo que afecta especialmente a las familias de bajos ingresos.
Riesgos para la salud y la seguridad
ONU Mujeres también alerta sobre los riesgos sanitarios que enfrentan las mujeres durante estos eventos. Las olas de calor pueden provocar deshidratación, golpes de calor y complicaciones en el embarazo, mientras que la contaminación del agua y la proliferación de enfermedades transmitidas por vectores aumentan la incidencia de infecciones. En situaciones de desplazamiento o hacinamiento, las mujeres y las niñas están más expuestas a la violencia de género y a la falta de acceso a servicios de salud reproductiva.
La organización hace un llamado a los gobiernos y a los organismos internacionales para que incorporen una perspectiva de género en la planificación y respuesta ante desastres climáticos, asegurando que las necesidades específicas de las mujeres sean atendidas.
La OMS pide fortalecer los sistemas públicos con anticipación
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia complementaria: los meses de aviso previo que ofrecen los modelos climáticos deben aprovecharse para reforzar los sistemas de salud pública, los servicios de agua y saneamiento, y las redes de protección social antes de que las presiones se intensifiquen.
La OMS enfatiza que la preparación temprana puede salvar vidas y reducir los costos humanitarios. Entre las medidas recomendadas se incluyen la implementación de sistemas de alerta temprana para olas de calor, la capacitación del personal de salud en la atención de enfermedades relacionadas con el clima, y la garantía de suministros médicos y agua potable en las comunidades más vulnerables.
El Super El Niño y su contexto
El fenómeno de El Niño es un patrón climático natural que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones de lluvia y temperatura en todo el mundo. Cuando se habla de un “Super El Niño”, se hace referencia a una versión particularmente intensa de este fenómeno, con impactos más severos y generalizados.
Aunque los científicos no han establecido una definición única para el término, se utiliza para describir eventos en los que las anomalías de temperatura superficial del mar superan ciertos umbrales, como 2 °C por encima del promedio en la región Niño 3.4. Estos eventos pueden provocar sequías en algunas regiones, inundaciones en otras, y olas de calor extremas.
El informe de ONU Mujeres y la OMS se produce en un momento en que los países de América Latina y el Caribe se preparan para posibles impactos del fenómeno, que podría manifestarse en los próximos meses. Si bien los pronósticos aún son inciertos, las agencias instan a no esperar a que el evento se materialice para tomar acciones.
Recomendaciones para gobiernos y sociedad civil
Ambas organizaciones coinciden en la necesidad de adoptar un enfoque integral que combine la reducción del riesgo de desastres con la promoción de la igualdad de género. Algunas de las recomendaciones clave incluyen:
- Integrar la perspectiva de género en los planes de adaptación al cambio climático y en la gestión de riesgos.
- Garantizar la participación de las mujeres en la toma de decisiones sobre políticas climáticas y de salud.
- Fortalecer los sistemas de protección social para que respondan rápidamente a las necesidades de los hogares vulnerables.
- Invertir en infraestructura resiliente, como sistemas de agua y saneamiento, que reduzcan la carga de trabajo no remunerado de las mujeres.
- Promover campañas de concienciación sobre los riesgos del calor extremo y las medidas de prevención.
Asimismo, se hace un llamado a la comunidad internacional para que aumente el financiamiento destinado a la adaptación climática en los países en desarrollo, muchos de los cuales son los más expuestos a los impactos del Super El Niño.
Conclusión
El Super El Niño no es solo un fenómeno meteorológico; es un evento que puede exacerbar las desigualdades existentes. Las advertencias de ONU Mujeres y la OMS subrayan la urgencia de actuar de manera anticipada y con un enfoque de género para proteger a las poblaciones más vulnerables. La preparación y la inversión en sistemas públicos robustos son fundamentales para mitigar los impactos y evitar que las crisis climáticas se conviertan en crisis sociales.

