La transición gradual hacia la jornada laboral de 40 horas está redefiniendo las prioridades de las empresas mexicanas. Más que trabajar menos tiempo, el desafío será mantener la productividad sin incrementar proporcionalmente los costos operativos, de acuerdo con el comunicado de Sesame, plataforma especializada en gestión de talento y experiencia del empleado.
En este contexto, la compañía está impulsando una nueva generación de Recursos Humanos basada en datos, automatización inteligente y análisis predictivo. A través de Sesame Intelligence, la empresa busca ayudar a las organizaciones a transformar la manera en que atraen, gestionan y desarrollan talento en un entorno laboral cada vez más dinámico y competitivo.
La adopción de inteligencia artificial ya comienza a reflejar beneficios tangibles. De acuerdo con el estudio Desbloqueando el potencial de la IA en México 2025, elaborado por AWS, 38% de las empresas mexicanas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial y 88% de quienes las implementaron reporta mejoras significativas en productividad. Esta tendencia también se refleja en las prioridades de inversión de las organizaciones: la Encuesta Nacional de Recursos Humanos México 2026 identifica a la tecnología como una de las principales apuestas de las áreas de Recursos Humanos para los próximos años, sólo detrás de la formación y desarrollo del talento.
Con el calendario propuesto para reducir la jornada semanal de 48 a 40 horas entre 2027 y 2030 (menos dos horas cada año), las organizaciones deberán replantear la forma en que distribuyen el trabajo y acelerar la adopción de tecnologías que les permitan operar con mayor eficiencia. Para Sesame, la inteligencia artificial dejó de ser una iniciativa de innovación para convertirse en una herramienta clave para afrontar esta transformación.
El comunicado señala que la reducción de la jornada está llevando a las empresas a repensar cómo se distribuye el tiempo: qué actividades requieren el criterio y la sensibilidad humana y cuáles pueden automatizarse. En ese sentido, la automatización de tareas repetitivas aparece como una condición para mantener la productividad durante la transición hacia la jornada laboral de 40 horas.
Las empresas que automaticen tareas repetitivas estarán mejor preparadas para mantener su productividad durante la transición hacia la jornada laboral de 40 horas, de acuerdo con el comunicado.

