La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó este jueves un mensaje a la nación en el que fijó las líneas de su Gobierno y pidió ser evaluada por los hechos. «Las decisiones de transformación se toman aquí, se firman aquí y se anuncian aquí, primero ante ustedes», afirmó. La intervención, que tuvo lugar a casi diez meses del ataque militar estadounidense y del secuestro del mandatario Nicolás Maduro, marca un punto de inflexión en la política venezolana y resuena en toda América Latina.
Rodríguez asumió la Presidencia el 3 de enero de 2026, tras el ataque militar de Estados Unidos y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores. Desde entonces, la justicia estadounidense somete a ambos a un proceso dilatado y opaco. En este contexto, la mandataria encargada delineó cinco ejes fundamentales que guiarán su gestión: la defensa de la soberanía, la reforma de la justicia, el diálogo político, la recuperación económica y el aumento salarial.
1. Soberanía y rechazo a la injerencia extranjera
Rodríguez fue enfática al señalar que «la soberanía no se negocia». Su mensaje llega en un momento en que desde Washington se habla de elegir un gobernador para lo que el expresidente Donald Trump imagina como el estado 51 de su país, y el secretario de Estado, Marco Rubio, pretende fijar el ritmo del proceso político venezolano. La presidenta encargada rechazó estas pretensiones y reafirmó que las decisiones se toman en Venezuela.
«Entre esas dos tensiones se gobierna, y hemos escogido un camino que con paso firme llegue a buen puerto», dijo Rodríguez, refiriéndose a quienes ven los cambios como una apertura excesiva y a quienes los perciben demasiado lentos. Su gobierno se sitúa en el punto donde ambas miradas se cruzan.
2. Reforma de la justicia y amnistía
Uno de los anuncios más destacados fue la reforma de la justicia penal, que avanza como una consulta nacional con asistencia técnica de la Unión Europea y colaboración de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. El objetivo, según Rodríguez, es construir «una justicia más justa, humana, transparente e imparcial».
La mandataria también ordenó revisar los casos procesados con la Ley contra el Odio, que en septiembre reconoció que «se había aplicado de forma abusiva». La reforma de esa normativa, presentada por la Asamblea Nacional y avalada por el Tribunal Supremo de Justicia, busca eliminar las sanciones penales y reforzar su carácter educativo. Además, instruyó a los cuerpos de seguridad para que nadie sea detenido sin orden judicial, salvo en flagrancia, y recordó que la protesta pacífica es un derecho constitucional.
Casi 9.000 personas se beneficiaron ya de la Ley de Amnistía, que puso fin a procesos penales «derivados de la confrontación en la que estuvimos sumidos», y más de mil recuperaron la libertad.
3. Diálogo político y electoral
Rodríguez insistió en que «el ejercicio responsable de la política está garantizado para todas y para todos. Las puertas están abiertas». En octubre, el Gobierno y la Asamblea Nacional opositora del 2015 (AN2015) celebraron en Caracas su tercera ronda de diálogo, centrada en los venideros procesos electorales, la reforma del Tribunal Supremo de Justicia y la recuperación de recursos para la atención socioeconómica post terremoto.
De esa mesa salió la exigencia conjunta a Reino Unido para que devuelva el oro venezolano incautado. Frente a quienes reclaman elecciones anticipadas, la presidenta encargada recordó que «el horizonte político de Venezuela no se mide con una fecha en el calendario, sino desde una secuencia de objetivos que debemos alcanzar». Al final de esa secuencia están las urnas: «Habrá elecciones, todas las que manda nuestra Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo».
4. Economía y contratos petroleros
En el ámbito económico, el diálogo ya se traduce en firmas. Bajo los parámetros de la nueva ley, se suscribieron 61 contratos en hidrocarburos y otros 44 están en negociación, mientras avanzan conversaciones en minería y la valoración de «activos no esenciales en manos del Estado que puedan ser ofertados al sector privado o devueltos a sus antiguos propietarios».
Rodríguez también prometió que la reconstrucción tras el terremoto del 24 de junio no se detiene y que cada mes mostrará qué se hizo, dónde y cuándo. Asimismo, el Gobierno sigue restableciendo el acceso a portales informativos que estaban sujetos a medidas administrativas, revirtiendo las restricciones de los años de confrontación.
5. Aumento salarial y bienestar social
El sueldo es la tercera condición del renacer. La respuesta a los trabajadores que pidieron mejoras llegó con fechas: para 2027 están previstos «incrementos del ingreso de los trabajadores del país en cuatro momentos», que «en ningún caso podrán ser inferiores al crecimiento económico de cada trimestre que lo preceda».
Rodríguez tradujo la transformación en tres deseos que caben en cualquier casa venezolana: «que tu hijo pueda volver, que la luz no se vaya, que el sueldo alcance. Eso es el renacer». A los venezolanos en el exterior les prometió que «el retorno será siempre voluntario, digno y con garantías», y que encontrarán «un país que lo recibe, con respeto, con sus documentos en regla y con oportunidades de trabajo».
Un llamado a la unidad y a la verificación
La presidenta encargada hizo un llamado a la oposición y a la sociedad en general a sumarse al diálogo. «No les pido fe. Les pido que me midan por los hechos. Menos pelea, más soluciones», sostuvo. Y agregó: «Un anuncio no vale por lo que promete. Vale por lo que se cumple».
A quienes piensan distinto, les dijo que «esta transformación también es de ustedes. No les pido que cambien de opinión. Les pido que juzguen por los hechos y que vengan a la mesa, con reglas iguales para todos». Asimismo, invitó a organizaciones independientes a verificar cada uno de los pasos en total libertad y transparencia.
El mensaje de Rodríguez concluyó con un llamado a los jóvenes a creer de nuevo, porque estas reformas existen para que, «cuando les toque decidir el rumbo del país, encuentren instituciones y no escombros».
La intervención de la mandataria encargada deja claro que su gobierno busca un equilibrio entre la apertura y la firmeza, y que será la verificación de los hechos la que determine el éxito de su gestión. Para México y América Latina, el rumbo de Venezuela y su defensa de la soberanía son un tema de interés regional, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas y presiones externas.

