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El glaciar Thwaites, apodado el ‘Glaciar del Juicio Final’ por su potencial catastrófico, está al borde de un colapso significativo. Científicos advierten que su plataforma de hielo, que actúa como un dique natural, podría desintegrarse este mismo año, desencadenando un aumento acelerado del nivel del mar a nivel global.

¿Qué está pasando con el glaciar Thwaites?

Desde la década de 1980, el glaciar Thwaites, ubicado en la Antártida Occidental, ha estado perdiendo masa a un ritmo alarmante. Su tamaño es comparable al de Florida, y su deshielo ya contribuye aproximadamente al 4% del aumento anual del nivel del mar. La preocupación actual se centra en su plataforma de hielo flotante, que sostiene el glaciar y frena su flujo hacia el océano.

Según un estudio reciente, la plataforma de hielo del Thwaites está siendo erosionada por aguas oceánicas más cálidas que penetran por debajo. Esta erosión ha creado grietas y debilitado la estructura, y los modelos climáticos sugieren que podría fracturarse por completo en los próximos meses. Si esto ocurre, el glaciar perdería su principal soporte y su velocidad de deslizamiento hacia el mar se multiplicaría.

Impacto global del colapso

El colapso total del glaciar Thwaites podría elevar el nivel del mar hasta 60 centímetros en las próximas décadas. Pero el peligro no termina ahí: su desaparición desestabilizaría otros glaciares vecinos en la Antártida Occidental, que en conjunto contienen suficiente hielo para elevar el nivel del mar más de 3 metros. Ciudades costeras como Miami, Nueva York, Shanghái y Venecia enfrentarían inundaciones crónicas y desplazamientos masivos.

Consecuencias para América Latina

En la región LATAM, el aumento del nivel del mar amenaza zonas costeras densamente pobladas como Buenos Aires, Río de Janeiro y la Ciudad de México. Además, los patrones climáticos globales se verían alterados, afectando la agricultura y los recursos hídricos en países como Chile, Perú y Colombia.

¿Hay esperanza?

Los científicos enfatizan que aún podemos mitigar el impacto reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, el tiempo se agota. Mientras tanto, se están desplegando misiones de investigación urgente para monitorear el glaciar y mejorar los modelos predictivos. La comunidad internacional debe actuar con la misma urgencia que la crisis climática exige.

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Por Editor

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