Una nueva alternativa tecnológica para pacientes con epilepsia que no responden a los tratamientos farmacológicos convencionales ya está disponible en instituciones de salud de alta especialidad en México. Se trata de SenTiva, un dispositivo de neuromodulación desarrollado por la empresa global de tecnología médica LivaNova, diseñado para ayudar a controlar las crisis epilépticas mediante la estimulación del nervio vago (VNS, por sus siglas en inglés).
Los primeros implantes de este sistema en el país se realizaron recientemente en Guadalajara y la Ciudad de México, marcando un hito en la adopción de terapias innovadoras en neurología. El dispositivo, que cuenta con respaldo clínico internacional, está dirigido específicamente a pacientes con epilepsia farmacorresistente, un grupo para el cual las opciones de tratamiento son limitadas y complejas.
Según datos oficiales, en México aproximadamente 2 millones de personas viven con epilepsia, con cerca de 180 mil nuevos casos diagnosticados cada año. La farmacorresistencia, que ocurre cuando los medicamentos antiepilépticos no logran controlar las crisis, afecta a aproximadamente uno de cada tres pacientes. Para ellos, SenTiva representa una nueva esperanza. Estudios clínicos globales del dispositivo reportan que, tras tres años de uso, el 76.3% de los pacientes experimentó una reducción significativa en la frecuencia total de sus crisis.
El mecanismo de acción consiste en un pequeño generador, similar a un marcapasos, que se implanta quirúrgicamente en el área del pecho. Este dispositivo envía impulsos eléctricos programables de forma regular al cerebro a través del nervio vago, una de las principales vías de comunicación entre el cuerpo y el cerebro, con el objetivo de modular la actividad eléctrica anormal que desencadena las crisis. La nueva generación del dispositivo, ahora disponible en el país, ofrece mayor precisión y opciones de programación personalizada para adaptarse a las necesidades de cada paciente.
Acceso en instituciones de primer nivel
La tecnología ya se encuentra operativa en algunas de las instituciones neurológicas más importantes de México. Pacientes pueden acceder a ella en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) –considerado el centro de neurociencias más grande de América Latina–, así como en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital Central Militar. Su disponibilidad en el sistema de salud pública y en instituciones de referencia posiciona a México a la vanguardia en la región en el manejo de esta condición neurológica compleja.
La llegada de SenTiva al país subraya la importancia de diversificar el arsenal terapéutico contra la epilepsia, una enfermedad que, si no se controla, puede tener un impacto profundo en la calidad de vida, la autonomía y el desarrollo social y laboral de quienes la padecen. Expertos en neurología ven en la neuromodulación una herramienta complementaria crucial, que puede marcar la diferencia entre una vida limitada por crisis impredecibles y una con mayor estabilidad y control.
Este avance tecnológico no solo amplía las opciones para miles de mexicanos, sino que también refleja una tendencia global hacia la medicina personalizada y los dispositivos médicos de intervención terapéutica. La incorporación de estas soluciones en instituciones públicas y privadas de alto nivel es un paso firme hacia la reducción de la brecha de acceso a innovaciones que pueden cambiar el curso de enfermedades neurológicas crónicas.

