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miércoles, 28 de octubre de 2026
sostenibilidad

LEGO USA e-metanol con CO2 capturado en sus piezas

LEGO Group integra e-metanol hecho con hidrógeno verde y CO2 capturado en más de 90 piezas. Un paso clave hacia materiales sostenibles para 2032.

Por Editor5 min de lectura0 comentarios
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Imagen ilustrativa
Imagen ilustrativa

LEGO Group comenzó a utilizar e-metanol —un material producido con electricidad renovable, agua e hidrógeno verde junto con CO2 capturado— en la fabricación de más de 90 elementos de sus sets. Entre las piezas afectadas se encuentran ejes transversales, conectores, volantes y las manos de las minifiguras, componentes que exigen alta resistencia y rigidez.

La medida representa un avance tangible en la estrategia de sostenibilidad del fabricante danés, que busca reducir la dependencia de plásticos de origen fósil en un producto que se produce por millones cada año y que llega a mercados de todo el mundo, incluido México y América Latina.

De un acuerdo de 2023 a la producción real

El uso de este material deriva del acuerdo que LEGO Group anunció en 2023 con European Energy, proveedor de soluciones de energía limpia, para el suministro de e-metanol desde una nueva planta “Power-to-X” ubicada en Dinamarca. Esa instalación comenzó a operar el año pasado y produce e-metanol combinando CO2 biogénico capturado con hidrógeno verde generado en el sitio mediante energía renovable.

De acuerdo con la compañía, el proceso permite fabricar el material con una huella de carbono hasta 97% menor en comparación con los productos de origen fósil. Ese dato es relevante porque la producción de plásticos convencionales es intensiva en emisiones y representa uno de los principales retos ambientales de la industria del juguete.

Más de cinco años de pruebas

La integración del e-metanol en las piezas de LEGO no fue inmediata. La empresa explicó que el proceso requirió más de cinco años de pruebas, aprendizaje y escalamiento para poder utilizar el material en la producción de plástico. Ese periodo incluyó la validación de propiedades mecánicas, la adaptación de los procesos de moldeo y la verificación de que las piezas mantuvieran la calidad y durabilidad que caracterizan a la marca.

El reto técnico no es menor: las piezas de LEGO deben encajar con precisión milimétrica y soportar el uso repetido, por lo que cualquier cambio en la formulación del plástico exige controles estrictos. La compañía señaló que el e-metanol se emplea en elementos “robustos y rígidos”, lo que sugiere que la sustitución se concentra en componentes donde el desempeño del material es crítico.

La meta de 2032 y el avance reportado

LEGO Group mantiene el objetivo de fabricar sus productos con materiales más sostenibles —aquellos producidos con recursos renovables o reciclados— para 2032. En línea con esa meta, la empresa informó a principios de este año que alcanzó 52% de contenido renovable y reciclado en los materiales usados para producir sus ladrillos en 2025, frente a 33% del año anterior.

Ese incremento de 19 puntos porcentuales en un solo año muestra una aceleración en la estrategia, aunque también evidencia que aún falta recorrido para llegar al 100%. La combinación de materiales reciclados y de origen renovable, junto con innovaciones como el e-metanol, forma parte de una ruta que la compañía describe como gradual y basada en evidencia técnica.

Qué significa para la industria y para la región

El anuncio de LEGO se produce en un contexto en el que fabricantes de distintos sectores buscan alternativas al plástico virgen. El e-metanol, también conocido como metanol renovable, se perfila como una de las rutas para descarbonizar la producción química, aunque su disponibilidad y costo aún dependen de la capacidad de las plantas “Power-to-X”.

Para América Latina, la relevancia es doble. Por un lado, la región es un mercado importante para LEGO y un punto de producción y ensamblaje de componentes plásticos; por otro, el debate sobre CO2 capturado e hidrógeno verde avanza en países como Chile, Brasil y México, donde existen proyectos de hidrógeno renovable y captura de carbono en distintas etapas de desarrollo.

La experiencia de LEGO también deja lecciones sobre los tiempos de la transición: cinco años de pruebas para incorporar un material en 90 piezas muestran que la sostenibilidad industrial no se resuelve con anuncios, sino con validación técnica y escalamiento productivo.

Los detalles que aún quedan por conocer

La compañía no precisó en su anuncio el volumen de e-metanol que utilizará ni el porcentaje que representan esas 90 piezas dentro de su catálogo total. Tampoco detalló el costo del material frente al plástico convencional. Esos datos serán clave para evaluar si la iniciativa puede escalar a otros componentes y a otras plantas.

Lo que sí queda claro es que LEGO suma una nueva pieza a su estrategia ambiental y que el e-metanol deja de ser un piloto para convertirse en un insumo real de producción. Para una empresa que fabrica decenas de miles de millones de piezas al año, cada avance en materiales sostenibles tiene un efecto medible en su huella de carbono y envía una señal a toda la cadena de proveedores.

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