Sergio Pérez protagonizó una exhibición sobre el Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, como antesala del Gran Premio de México que se disputa este fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez. El piloto mexicano de Cadillac recorrió una de las avenidas más emblemáticas de la capital ante una asistencia estimada en más de 100 mil aficionados, según los organizadores del evento.
Una demostración con sello cinematográfico
La cita se promocionó como la cuarta aparición de Pérez al volante de un monoplaza de Fórmula 1 en las calles de su país. Sin embargo, el vehículo que condujo no era un auto de carreras convencional: se trató de una de las unidades construidas para el rodaje de la película F1: The Movie.
La explicación es técnica. Los equipos suelen emplear monoplazas de temporadas anteriores para este tipo de exhibiciones y para las llamadas pruebas de autos previos. Como Cadillac disputa su primera temporada en la máxima categoría, no cuenta todavía con ese material de respaldo. Por ello recurrió a uno de los chasis utilizados en la filmación.
Esos vehículos se basaron en chasis de Fórmula 2 —los realizadores adquirieron seis con ese propósito— y recibieron carrocerías modificadas por el equipo Mercedes de Fórmula 1. El resultado es un monoplaza con apariencia de la categoría reina, pero con una base distinta a la de los autos que compiten cada fin de semana.
Reforma, escenario de una fiesta nacional
El recorrido por Reforma se convirtió en un acto de cercanía entre el piloto y su público. La avenida, flanqueada por edificios históricos y monumentos, sirvió de marco para una celebración que anticipa la intensidad del fin de semana en el circuito capitalino.
Pérez, nacido en Guadalajara, es el referente más visible del automovilismo mexicano en la actualidad y su presencia en eventos de este tipo moviliza a miles de personas. La convocatoria superó las expectativas habituales de las exhibiciones callejeras y confirmó el peso comercial y emocional que tiene el piloto en el mercado local.
Continuidad asegurada con Cadillac
La escudería Cadillac confirmó que Pérez seguirá al volante al menos hasta 2029. La noticia despeja las dudas sobre su futuro inmediato y consolida el proyecto de la marca estadounidense en la Fórmula 1, que apuesta por la experiencia del mexicano para construir su programa deportivo.
El anuncio llega en un momento simbólico: el piloto cumplirá su arranque número 300 en la categoría durante su carrera de casa, en el Autódromo Hermanos Rodríguez. La cifra lo coloca entre los pilotos con mayor longevidad en la parrilla actual.
«Poder celebrar mi Gran Premio 300 aquí es extraordinario», declaró Pérez. «Muchas cosas tuvieron que ocurrir para que esto fuera realidad, y poder compartir este momento con toda la gente que me ha apoyado, en un lugar tan icónico como Reforma, lo hace increíblemente especial para mí. Gracias a Cadillac y a todos los que hicieron esto posible».
El fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez
La actividad en pista comenzará con las prácticas libres y culminará con la carrera del domingo. El calendario, en hora del centro de México, es el siguiente:
- Práctica libre 1: viernes 30 de octubre, 12:30 h
- Práctica libre 2: viernes 30 de octubre, 16:00 h
- Práctica libre 3: sábado 31 de octubre, 11:30 h
- Clasificación: sábado 31 de octubre, 15:00 h
- Carrera: domingo 1 de noviembre, 14:00 h
El trazado capitalino, con su larga recta principal y el estadio Foro Sol, ofrece uno de los ambientes más ruidosos y coloridos del campeonato. La altura de la Ciudad de México, superior a los 2 mil metros sobre el nivel del mar, añade un desafío técnico adicional para la gestión de motores, frenos y neumáticos.
Impacto para la afición y la industria
La exhibición de Pérez forma parte de una estrategia más amplia de las autoridades locales y de los promotores del evento para convertir el Gran Premio de México en una plataforma de proyección internacional. El evento callejero gratuito amplía el alcance de la categoría más allá del circuito y acerca el deporte motor a públicos que difícilmente accederían a una tribuna.
Para Cadillac, la presencia de Pérez en un acto multitudinario representa un valor de marca difícil de cuantificar: la asociación con un piloto local en su propio territorio refuerza la identidad de la escudería en un mercado clave para la industria automotriz de Norteamérica.
La combinación de un monoplaza con herencia cinematográfica, una avenida histórica y un piloto en el umbral de las 300 carreras resume el momento que vive la Fórmula 1 en México: espectáculo, mercadotecnia y deporte de alto rendimiento en una misma jornada.
Lo que sigue
Con la previa callejera concluida, la atención se traslada al Autódromo Hermanos Rodríguez. Las primeras prácticas del viernes permitirán medir las fuerzas reales de las escuderías en un fin de semana que, para Pérez, tendrá un componente emocional adicional. La afición mexicana espera que el festejo por las 300 carreras se traduzca también en un resultado competitivo sobre la pista.

