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sábado, 24 de octubre de 2026
Ciencia

Ave de 150 millones de años con dientes de dinosaurio

Un fósil de 150 millones de años hallado en China revela un ave primitiva con dientes, garra de dinosaurio y cuerpo para vivir en el suelo, el primer caso de pérdida de vuelo.

Por Editor6 min de lectura0 comentarios
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Imagen ilustrativa
Imagen ilustrativa

Un equipo de paleontólogos ha descrito una nueva especie de ave primitiva a partir de un fósil excepcionalmente bien conservado encontrado en China. El espécimen, de aproximadamente 150 millones de años de antigüedad, presenta una combinación de rasgos que desconcierta a los expertos: dientes afilados similares a los de los dinosaurios, una garra hipertrofiada en una de sus extremidades y un esqueleto que sugiere una vida principalmente terrestre. Los investigadores sostienen que se trata del ejemplo más antiguo conocido de pérdida del vuelo en aves, un hallazgo que obliga a revisar las ideas tradicionales sobre la evolución de estas criaturas.

Un fósil que reescribe los manuales

El fósil fue recuperado en estratos del Jurásico Superior en la provincia de Liaoning, al noreste de China, una región famosa por sus yacimientos de fósiles con preservación excepcional. El espécimen incluye un cráneo casi completo, vértebras, costillas y partes de las extremidades. La presencia de dientes cónicos y afilados en el hocico recuerda a los terópodos no avianos, pero otras características del esqueleto, como la forma del húmero y la cintura pélvica, lo vinculan claramente con el linaje de las aves.

El equipo internacional, liderado por investigadores del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de China, publicó sus conclusiones en la revista Nature. Según el estudio, el ave, bautizada con un nombre que aún no trasciende, vivió hace entre 150 y 155 millones de años, en un ambiente de bosques húmedos y lagos. La combinación de dientes y garra sugiere un depredador terrestre de pequeño tamaño, adaptado a correr y capturar presas, más que a volar.

Características anatómicas sorprendentes

El análisis morfológico reveló varios rasgos inusuales para un ave de esa antigüedad:

  • Dentición: A diferencia de las aves modernas, que carecen de dientes, este espécimen conserva dientes bien desarrollados en ambas mandíbulas, lo que indica una dieta carnívora.
  • Garra hipertrofiada: En el segundo dedo del pie presenta una garra curvada y de gran tamaño, similar a la de los dinosaurios dromeosáuridos, posiblemente utilizada para sujetar a sus presas.
  • Esqueleto robusto: Los huesos de las patas son proporcionalmente largos y fuertes, mientras que los del ala muestran un grado de reducción que sugiere una capacidad de vuelo limitada o nula.
  • Cola larga: Conserva una cola ósea larga, un rasgo primitivo que contrasta con la cola corta de las aves modernas.

Los investigadores realizaron tomografías computarizadas para examinar la estructura interna de los huesos y reconstruir los músculos. Los resultados indican que el animal tenía un centro de gravedad bajo y miembros posteriores adaptados para la carrera, lo que refuerza la hipótesis de un estilo de vida terrestre.

El primer caso conocido de pérdida del vuelo

La pérdida del vuelo es un fenómeno que ha ocurrido en varios grupos de aves a lo largo de la historia evolutiva, como los avestruces, los pingüinos o las aves no voladoras de islas. Sin embargo, hasta ahora los registros fósiles situaban este fenómeno en épocas mucho más recientes. Este hallazgo retrasa la aparición de la pérdida del vuelo unos 50 millones de años y demuestra que ya en el Jurásico algunas aves habían abandonado el aire para colonizar el suelo.

“Este fósil es una ventana a un momento crucial en la evolución de las aves”, explicó uno de los autores del estudio en un comunicado. “Nos muestra que la transición del vuelo a la vida terrestre no fue un evento único ni tardío, sino que ocurrió varias veces y de manera temprana en la historia del grupo”.

El descubrimiento también plantea preguntas sobre la competencia ecológica. En el Jurásico, los nichos de depredadores terrestres de pequeño tamaño estaban ocupados por diversos dinosaurios. La existencia de esta ave no voladora sugiere que las aves primitivas ya exploraban esos nichos, posiblemente en paralelo a sus parientes dinosaurianos.

Implicaciones para el estudio de la evolución aviar

Hasta ahora, la visión predominante era que las aves surgieron como pequeños depredadores arborícolas que desarrollaron el vuelo para desplazarse entre árboles. Este fósil, sin embargo, indica que algunas aves tempranas adoptaron un modo de vida completamente terrestre, lo que sugiere una diversidad ecológica mayor de lo que se pensaba.

Los autores proponen que la pérdida del vuelo pudo estar relacionada con la ausencia de depredadores competidores o con la abundancia de presas en el suelo. En cualquier caso, el hallazgo subraya la plasticidad evolutiva de las aves primitivas y la complejidad de su historia.

El equipo planea continuar con el estudio del fósil para determinar su posición filogenética exacta y comprender mejor cómo se produjo la transición. También esperan encontrar más ejemplares en la misma formación geológica que permitan reconstruir la ecología de estas aves no voladoras del Jurásico.

Reacciones de la comunidad científica

Otros paleontólogos han recibido el anuncio con interés y cautela. “Es un espécimen fascinante, pero necesitamos más evidencia para confirmar que realmente no podía volar”, comentó un experto independiente. “La reducción de las alas puede deberse a otras razones, y la garra podría tener funciones distintas”. Sin embargo, la combinación de rasgos y el análisis detallado presentado en el estudio han convencido a muchos de que se trata de un caso sólido de pérdida secundaria del vuelo.

El fósil será exhibido temporalmente en el Museo de Historia Natural de Beijing antes de ser incorporado a la colección permanente. Los investigadores esperan que inspire nuevas excavaciones en la región, que sigue revelando secretos sobre la evolución de los dinosaurios a las aves.

Contexto: un yacimiento clave para la paleontología

La provincia de Liaoning es conocida por sus fósiles de dinosaurios emplumados y aves primitivas, que han revolucionado la paleontología en las últimas décadas. Yacimientos como el de Jehol han proporcionado especímenes con impresiones de plumas, tejidos blandos y contenidos estomacales, ofreciendo una imagen sin precedentes de los ecosistemas del Cretácico temprano. Este nuevo hallazgo se suma a una lista creciente de descubrimientos que están reescribiendo la historia de las aves.

Con cada nuevo fósil, los científicos se acercan a comprender cómo un grupo de dinosaurios terópodos dio origen a las más de 10,000 especies de aves que hoy pueblan el planeta. Este ave de 150 millones de años, con sus dientes y su garra, es un recordatorio de que la evolución no sigue un camino lineal, sino que explora múltiples soluciones ecológicas.