El gobierno de Canadá publicó en septiembre su Informe sobre el Cambio Climático de Canadá 2026 (CCCR, por sus siglas en inglés), un documento de casi 1,500 páginas elaborado por cerca de 100 científicos de Environment and Climate Change Canada (ECCC). El informe concluye que los glaciares del oeste del país desaparecerán en gran medida para finales de este siglo, y que el calentamiento global está provocando cambios interconectados e irreversibles en todo el territorio.
Un diagnóstico contundente
El CCCR 2026, dado a conocer discretamente mediante un comunicado de prensa antes de un fin de semana festivo, advierte que las temperaturas más cálidas han acortado la temporada de nieve y reducido la capa de hielo marino. Además, el deshielo del permafrost está transformando el paisaje en el norte de Canadá. El informe señala que estas alteraciones se intensificarán con un mayor calentamiento y que las regiones más septentrionales, especialmente el Ártico, se calentarán mucho más rápido que el resto del país.
Chris Derksen, director de modelización del ECCC, explicó que “los canadienses deben prepararse para el hecho de que a finales de este siglo, la mayoría de los glaciares del oeste de Canadá habrán desaparecido. Es un suministro de agua importante que fluye de oeste a este por todo el país”. Agregó que, si se continúa en la trayectoria de mayor calentamiento, se debe esperar un aumento en el tamaño de los incendios forestales; si se controla el calentamiento, se podrá reducir su magnitud y la severidad de los fenómenos meteorológicos.
Proyecciones alarmantes
El informe proyecta que las sequías y las inundaciones repentinas serán más frecuentes y severas con el calentamiento adicional. Se espera que las sequías de verano sean más prolongadas e intensas en el centro y sur de Canadá. El aumento de la frecuencia e intensidad de los ríos atmosféricos y de las lluvias extremas provocará inundaciones repentinas más comunes.
En un escenario sin políticas globales para frenar el sobrecalentamiento, el CCCR estima que el calentamiento aumentará 3.8 °C, lo que sería intolerable para los humanos y la mayoría de plantas y animales. En ese caso, el área del país en riesgo de incendios forestales se triplicaría. Bajo una estrategia de cero emisiones netas, el calentamiento se estabilizaría después de 2050 y alcanzaría “solo” 1.95 °C.
Damon Matthews, profesor y científico climático de la Universidad Concordia en Montreal, y uno de los coautores del informe, declaró a CTV News que las políticas actuales, tanto globales como canadienses, no son consistentes con el objetivo de temperatura. “Como resultado, ahora mismo estamos viendo eventos climáticos más intensos y tormentas dañinas en el horizonte”, afirmó.
Reacciones y críticas
El primer ministro Mark Carney admitió en junio que Canadá no cumplirá sus objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y anunció que el plazo se extiende hasta 2050. Esto contrasta con la afirmación de la ministra de Medio Ambiente, Cambio Climático y Naturaleza, Julie Dabrusin, quien aseguró que el gobierno está “actuando con urgencia para combatir el cambio climático”. Las solicitudes de entrevista con Dabrusin fueron rechazadas.
El informe fue emitido con bajo perfil, a diferencia del primer CCCR en 2019, que se presentó con gran despliegue en una conferencia de prensa nacional. Este año, solo CTV News cubrió la noticia, y los científicos involucrados expresaron su preocupación por la falta de difusión. Algunos críticos señalan que el gobierno canadiense está minimizando la comunicación de los hallazgos científicos.
El CCCR 2026 deja claro que el calentamiento global es principalmente resultado de la quema de carbón, petróleo y gas. El informe también menciona que las emisiones de otros países contribuyen al problema, aunque sin señalar directamente a ningún gobierno.
Implicaciones para Canadá y el mundo
La desaparición de los glaciares del oeste canadiense afectará el suministro de agua para millones de personas y ecosistemas. La intensificación de sequías e incendios forestales tendrá impactos económicos y sociales significativos. El informe subraya la necesidad de políticas ambiciosas de mitigación y adaptación.
Canadá, como país desarrollado, enfrenta el desafío de reducir sus emisiones mientras lidia con las consecuencias del cambio climático. La comunidad científica insta a los gobiernos a tomar medidas urgentes para evitar los peores escenarios.
Este informe se suma a la evidencia global sobre la crisis climática y refuerza el llamado a la acción coordinada. La publicación discreta del CCCR 2026 contrasta con la urgencia de sus conclusiones.

