Un grupo internacional de científicos publicó este miércoles en la revista BioScience la más reciente edición del informe anual ‘State of the Climate’ (Estado del Clima), en el que advierten que la Tierra enfrenta una ‘desestabilización rápida’ como resultado del cambio climático. El documento, que monitorea 16 indicadores clave de la salud del planeta, encontró que siete de ellos han alcanzado ‘extremos récord’, según afirmó Christopher Wolf, coautor del reporte e investigador de Terrestrial Ecosystems Research Associates.
La publicación, difundida el 14 de octubre de 2026, cobra especial relevancia para México y América Latina, regiones que ya resienten los efectos de fenómenos climáticos más intensos. Los autores son enfáticos: ‘Esto ya no es una advertencia para el futuro; es un diagnóstico del presente’.
Los signos vitales que marcan récord
El informe mide 16 marcadores del sistema climático terrestre. Siete de ellos, según los científicos, han superado todos los registros previos. Entre los más críticos se encuentran:
- Concentración de gases de efecto invernadero: el dióxido de carbono (CO₂) atmosférico, subproducto de la quema de combustibles fósiles, alcanzó 428 partes por millón (ppm), un máximo histórico. El metano llegó a 1,940 partes por billón (ppb) y el óxido nitroso a 340 ppb, también sin precedentes.
- Calentamiento oceánico: los mares han absorbido un salto récord de calor, lo que a su vez ha impulsado un aumento del nivel del mar sin precedentes.
- Pérdida de hielo: las temperaturas más altas han provocado pérdidas récord en la capa de hielo de Groenlandia y en los glaciares del mundo.
‘El calentamiento global parece estar acelerándose’, declaró Wolf. ‘Los sistemas de soporte vital de la Tierra están siendo empujados más allá de límites estables, con cambios que se desarrollan más rápido que nuestra capacidad de responder’, escriben los autores en el reporte.
Impactos ya visibles en el clima global
El informe documenta que, desde septiembre de 2025, el cambio climático ha alimentado una serie de desastres naturales en todo el mundo. Entre ellos se incluyen inundaciones en Albania, Bali, Brasil, Colombia, Grecia, Indonesia y Vietnam; olas de calor en Europa, India y Estados Unidos; e incendios forestales en Australia y Florida. Estos eventos, señalan los científicos, son consistentes con las proyecciones de un planeta que se calienta rápidamente.
Para América Latina, la mención de Brasil y Colombia en el listado de inundaciones es un recordatorio de la vulnerabilidad de la región. México, por su parte, enfrenta sequías más prolongadas y huracanes más intensos, aunque el informe no detalla casos específicos para el país en esta edición.
El riesgo de puntos de no retorno
El reporte advierte sobre la posibilidad de cruzar ‘puntos de inflexión’ climáticos que podrían desencadenar cambios irreversibles. Uno de los más preocupantes es la posible interrupción de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés), el movimiento de aguas frías y cálidas a través del océano Atlántico que influye en el clima global. Los científicos también alertan sobre daños ‘irreversibles’ en la selva amazónica, resultado de la combinación de calentamiento global y deforestación.
‘Estamos cada vez más preocupados por el riesgo de cruzar puntos de inflexión climáticos que podrían llevar a cambios irreversibles’, dijo Wolf. La Amazonía, que se extiende por varios países de Sudamérica, es un ecosistema crítico para la regulación del clima regional y global.
La ventana de acción se estrecha, pero no se cierra
A pesar del panorama sombrío, los autores insisten en que aún hay oportunidades para evitar los peores escenarios. ‘La emergencia climática ya está aquí, pero el futuro aún no está determinado’, afirmó Wolf. ‘Todavía tenemos oportunidades de evitar algunos de los peores resultados mediante reducciones rápidas de emisiones, adaptación climática y cambios sociales más amplios. La ventana para la acción se está estrechando, pero no se ha cerrado’.
El informe hace un llamado a acciones audaces para reducir el uso de combustibles fósiles. Para México y Latinoamérica, esto implica repensar matrices energéticas, fortalecer políticas de adaptación y proteger ecosistemas clave como la Amazonía y los glaciares andinos.
La publicación en BioScience se suma a una serie de advertencias científicas que subrayan la urgencia de actuar. Con siete indicadores en máximos históricos, el diagnóstico es claro: el planeta está enviando señales críticas y la respuesta humana aún puede marcar la diferencia.

