El huracán Simón ha dejado al menos un muerto en Chilpancingo, capital de Guerrero, según informó este lunes la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez. El fallecimiento ocurrió en medio de las intensas lluvias y marejadas que el fenómeno ha provocado en el Pacífico mexicano, aunque las autoridades no han detallado las circunstancias exactas del deceso. La noticia cobra relevancia para México y Latinoamérica porque evidencia la vulnerabilidad de las zonas costeras ante temporales cada vez más erráticos y potentes, y porque activa protocolos de emergencia en varios estados.
El huracán, que este lunes se mantiene como categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, continúa su trayectoria hacia el norte, noroeste, en paralelo a las costas mexicanas. Afortunadamente, los estados del Pacífico central, especialmente Jalisco y Colima, evitaron el peor escenario posible gracias a que el domingo el ciclón se desvió mar adentro y perdió fuerza. El riesgo había aumentado durante el fin de semana, cuando Simón alcanzó la categoría 4 y se dirigía hacia Puerto Vallarta, un incremento que se produjo en apenas dos días.
Una temporada de huracanes intensa en el Pacífico
La temporada de huracanes en el Pacífico mexicano, que comenzó a mediados de mayo, ha sido particularmente activa. Hasta la fecha, se han registrado seis huracanes por encima de la categoría 3, dos entre categoría 1 y 2, y 17 tormentas tropicales (nueve en el Pacífico y ocho en el Atlántico). A esto se suman fenómenos como Isaías, que tocó tierra el viernes en Florida, y el propio Simón.
En el caso de Simón, su potencia aumentó de manera exponencial en las últimas 72 horas: en la noche del jueves todavía era una tormenta tropical. Para el sábado, ya era un huracán de categoría 4 con rumbo a Puerto Vallarta. Sin embargo, entre el sábado y el domingo, varió su rumbo cuando estaba cerca de la costa y perdió fuerza, aunque su periplo continúa en el océano.
Medidas de prevención y despliegue de autoridades
El Gobierno mexicano había extremado precauciones en el litoral, sobre todo en municipios de Colima y Jalisco. El sábado, la Coordinación Nacional de Protección Civil puso en alerta máxima a 28 municipios, 22 en Jalisco y seis en Colima, entre ellos Puerto Vallarta y su área metropolitana, una de las zonas más pobladas de la región. El aeropuerto de Puerto Vallarta, uno de los más transitados del país, suspendió todas sus operaciones hasta la mañana del lunes.
Con el recuerdo de los huracanes Otis y John, que tuvieron un impacto devastador en las costas de Guerrero, las autoridades desplegaron miles de efectivos para evitar víctimas. La Secretaría de la Defensa Nacional informó del despliegue de más de 4,600 elementos del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, con el apoyo de maquinaria pesada, células de sanidad, intendencia y transmisiones.
En Colima, se trasladó a 263 personas a seis albergues, mientras que en Jalisco se reubicó a 739 personas en 24 albergues. Estas acciones buscan proteger a la población ante las lluvias torrenciales y las marejadas.
Impacto actual y pronóstico
Aunque Simón no ha tocado tierra y circula en paralelo a la costa, sus afectaciones han sido importantes en materia de precipitaciones y marejadas. La previsión de lluvias extraordinarias y torrenciales sigue vigente en Colima, Nayarit, Jalisco y Michoacán, aunque se espera que su intensidad disminuya durante la noche y la madrugada del lunes.
Protección Civil ha insistido en el potencial destructor de las mareas. En un comunicado, la dependencia advirtió que se pronostica oleaje de 8 a 10 metros de altura en la costa de Jalisco, disminuyendo durante el día; de 6 a 8 metros en Colima, con disminución paulatina; de 4 a 6 metros en Nayarit; de 3 a 5 metros en el sur de Sinaloa; y de 1.5 a 2.5 metros en Baja California Sur. Además, se espera marea de tormenta de 1.5 a 2.5 metros en las costas de Jalisco y Colima.
En redes sociales, se han compartido imágenes y videos de zonas inundadas en el litoral, ya sea por el mar o por las lluvias recientes. Las autoridades han hecho un llamado a la población a mantenerse informada y seguir las indicaciones de protección civil.
Trayectoria futura
La Secretaría de Marina informó que Simón continuará su avance lento junto a tierra firme, en dirección norte, noroeste. Si mantiene su interacción con el litoral, lo más probable es que se degrade a categoría 2 antes de acercarse a la costa sur de Sinaloa, específicamente a Escuinapa y Mazatlán, donde llegaría como una tormenta menor.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre el fenómeno y recomiendan a la población de las zonas costeras permanecer atenta a los avisos oficiales. La temporada de huracanes aún no termina y se espera que continúe la actividad en el Pacífico.

