En los últimos meses, las redes sociales se han llenado de tendencias centradas en la optimización personal: desde el looksmaxxing hasta el protein maxxing. La más reciente incorporación a esta lista es el poop maxxing, una corriente que busca perfeccionar la frecuencia, forma y consistencia de las deposiciones. Aunque el tema puede parecer frívolo, detrás de él se esconde una conversación seria sobre la salud digestiva y los riesgos de caer en la obsesión.
Para entender este fenómeno, la periodista Rachel Feltman, de Scientific American, conversó con la doctora Wendi LeBrett, gastroenteróloga certificada y fundadora de Modern Gut, una plataforma de educación gastrointestinal. En una entrevista reciente, LeBrett ofreció su perspectiva sobre qué hay de valioso en esta tendencia y qué consejos conviene ignorar.
El intestino como signo vital
LeBrett enfatiza que las heces son un signo vital más, como la presión arterial o la temperatura. “Tu popó te dice qué está pasando dentro de tu cuerpo”, afirma. En los últimos años, se ha observado un aumento alarmante de cáncer colorrectal en adultos menores de 50 años. En muchos casos, los cambios en las deposiciones son la primera señal de alerta. Sin embargo, el tabú persiste: “He visto pacientes que han tenido problemas intestinales toda su vida y no sabían que era anormal porque nadie hablaba de ello”, relata la especialista.
La conversación en redes sociales ha roto barreras. “La gente comparte cosas sobre su popó con una libertad que no muestra en la consulta”, dice LeBrett. Esa apertura permite educar sobre lo que es normal y lo que no, y ayuda a que más personas busquen atención médica a tiempo.
La escala de Bristol: una guía útil pero incompleta
Uno de los conceptos que más ha ganado popularidad es la Escala de Heces de Bristol, una herramienta que clasifica las deposiciones en siete tipos, desde bolitas duras (estreñimiento) hasta heces líquidas (diarrea). El tipo 4, una salchicha suave y uniforme, es considerado el “estándar de oro”. Los tipos 3 a 5 se consideran normales.
“Es útil porque da un lenguaje común”, explica LeBrett. “Muchos pacientes dicen ‘estoy estreñido’ solo porque no van al baño todos los días, cuando en realidad su frecuencia es normal”. Sin embargo, la escala no captura otros indicadores importantes como el color, la frecuencia o el esfuerzo. “No es perfecta, pero es un buen punto de partida”, añade.
Mitos y realidades sobre la frecuencia
Existe la creencia de que ir al baño más veces al día es señal de mejor salud. La realidad es que el rango normal va de tres veces al día a tres veces por semana. “Lo importante es tu propio patrón”, dice LeBrett. “Si vas cada dos días, te sientes bien y no tienes síntomas, eso es normal para ti”.
Paradójicamente, algunas personas con estreñimiento van al baño con más frecuencia, pero con deposiciones pequeñas e insatisfactorias. “Más no es mejor”, sentencia. La calidad de la evacuación —que sea satisfactoria, sin esfuerzo y en menos de cinco minutos— es un indicador clave.
Señales de alarma que no debes ignorar
La especialista insiste en no minimizar ciertos síntomas. “Sangrar, aunque sea poquito, no es normal. No lo atribuyas a hemorroides sin consultar”, advierte. Ella misma ha diagnosticado cáncer colorrectal en personas que pensaron que era una hemorroide. Otras banderas rojas incluyen:
- Cambios persistentes en la frecuencia o consistencia (diarrea o estreñimiento que duran semanas).
- Dolor o discomfort que afecta la vida diaria.
- Heces que no encajan en el rango saludable de la escala de Bristol de forma constante.
“Es mejor pecar de precavido”, aconseja. La colonoscopia, aunque temida, es un procedimiento seguro y la preparación es lo más incómodo, pero vale la pena.
Cuando la optimización se convierte en obsesión
El poop maxxing puede llevar a un seguimiento excesivo que genere ansiedad. “He visto personas que registran cada deposición con día y hora, y eso puede alimentar un círculo vicioso”, dice LeBrett. La conexión intestino-cerebro es real: la ansiedad por los síntomas puede intensificar el dolor y el malestar.
La especialista recomienda no compararse con los demás. “Cada tracto digestivo es único. Lo que es normal para tu pareja o tu hermana no tiene por qué serlo para ti”.
Errores comunes al intentar mejorar la salud intestinal
LeBrett identifica varios errores frecuentes:
- Falta de fibra: Más del 90% de los estadounidenses no consume suficiente fibra. La tendencia del protein maxxing ha desplazado a la fibra, pero esta es esencial para la salud intestinal.
- Aumento brusco de fibra: Pasar de cero a 50 gramos de fibra de un día para otro causa gases, hinchazón y empeoramiento del estreñimiento. Se debe aumentar gradualmente, de 2 a 5 gramos cada pocos días, y acompañar con hidratación.
- Usar el celular en el baño: Estar sentado mucho tiempo en el inodoro aumenta el riesgo de hemorroides y disfunción del piso pélvico. “Es tentador, pero hay que evitarlo”, dice.
Hacia una relación saludable con tu intestino
La doctora LeBrett concluye con un mensaje de calma: “Fluctuaciones ocasionales son normales. El estrés, el sueño, las hormonas y la menstruación afectan las deposiciones. No te alarmes por un mal día”.
La clave está en el equilibrio: prestar atención a las señales de alarma, mantener hábitos saludables y no caer en la trampa de la optimización obsesiva. Como dice LeBrett, “deseo que tengas deposiciones saludables y felices”.

