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En la Fórmula 1, la velocidad no solo está en la pista. Mientras Liam Lawson pilota su monoplaza, su mente procesa un torrente de datos: temperatura de neumáticos, gestión de energía, comunicación constante con el muro de pits. Ahora, la inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que los equipos analizan esa información y la convierten en ventajas competitivas.

“Este año, con las nuevas regulaciones, la gestión de energía es lo que más nos cansa física y mentalmente, porque hay muchas cosas que debemos considerar”, explica Lawson, piloto del equipo Visa Cash App Racing Bulls, que recientemente anunció una alianza tecnológica con Salesforce. “Hay que gestionar muchas variables mientras conduzco y asegurarme de ser consistente”.

Eso incluye controlar la temperatura de los neumáticos, el uso de energía por vuelta y el diálogo constante con el equipo. “Mi ingeniero me habla cada vuelta; es mucha información que procesamos”, añade.

¿Cómo está cambiando la IA a la F1?

Los equipos de Fórmula 1 siempre han buscado ventajas mínimas mediante ingeniería, estrategia y datos. La IA ofrece una nueva vía. Actualmente, se usa para organizar información, analizar rendimiento, apoyar el trabajo de ingeniería y preparar a los pilotos. La tecnología ya impacta el trabajo entre carreras y durante los fines de semana de Gran Premio.

La FIA, organismo rector internacional, está desarrollando reglas para el uso de IA, con actualizaciones previstas para 2027 y 2028. El énfasis está en mantener el desarrollo de los autos liderado principalmente por ingenieros humanos.

“Existe el riesgo de que, si no regulamos, la IA se convierta en un área enorme de gasto y diferenciación que reste valor a las carreras”, señala Dominic Harlow, director técnico adjunto de monoplazas de la FIA. El objetivo es permitir el desarrollo útil sin perder la esencia humana del deporte.

Casos de uso en los equipos

En Atlassian Williams, Russell Paddon, ingeniero de rendimiento de pilotos, utiliza herramientas de IA para acelerar su trabajo. “Los beneficios han estado en la organización y estructura de la información interna”, comenta. La IA le permite consultar bases de datos históricas para encontrar patrones de rendimiento sin tener que buscar manualmente.

“Antes pasaba el 60% del tiempo escribiendo scripts para cada caso de uso. Ahora, puedo pedirle a Claude que me devuelva los resultados o que me escriba una herramienta”, explica Paddon. Esto le deja más tiempo para interpretar los datos y colaborar con ingenieros y pilotos.

La IA fuera de la pista

Los pilotos también usan IA en su vida personal. Lewis Hamilton apareció en una campaña de Perplexity Computer donde usaba la herramienta para crear guías de respiración y listas de reproducción. “Perplexity le ayuda a encontrar esas mejoras de punto porcentual para ser el mejor en cada aspecto de su vida”, dice Ryan Foutty, vicepresidente de negocio de Perplexity.

Liam Lawson, aficionado a la música, emplea IA para actualizar sus listas de reproducción y aprender a tocar instrumentos. “Es algo mucho más fácil ahora que hace diez años. La música es mi manera de desconectar y recargar energías”, afirma.

El equilibrio entre tecnología y humanidad

La FIA busca preservar el elemento deportivo. “Queremos mantener el desafío intelectual para los equipos, los ingenieros y los pilotos. La F1 es un deporte de equipo, con habilidad del piloto, ingeniería, operaciones y creatividad humana”, concluye Harlow. A medida que la IA se integre más, la F1 deberá decidir qué usos encajan en su estructura competitiva y cuáles podrían distorsionarla.

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Por Editor

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