El rápido avance de la inteligencia artificial generativa ha llevado a las empresas a implementar desde chatbots hasta agentes autónomos que interactúan con software, datos y modelos de aprendizaje automático, e incluso crean sus propios agentes. Sin embargo, este entusiasmo por la IA con agentes viene acompañado de dos grandes desafíos: la gobernanza y el costo de los tokens de IA. Así lo advierte Julio César Castrejón, Country Manager de Nutanix México, quien señala que los CIO necesitan hoy el poder de la IA sin las preocupaciones sobre los riesgos de control de acceso relacionados con la ‘IA en la sombra’ y la proliferación de agentes, y sin el impacto en la factura derivado del consumo no gestionado de tokens.
La transformación hacia la IA generativa ha sido tan rápida que ha superado el progreso de los marcos de gobernanza habituales, dejándolos prácticamente obsoletos. Castrejón compara este fenómeno con los inicios de las plataformas de computación en la nube, cuando los empleados con tarjetas de crédito cargaban a su cuenta las pruebas de AWS que habían realizado, generando facturas astronómicas. También recuerda la época en que los responsables de ventas configuraban sistemas CRM en línea o los responsables de procesos eludían al departamento de TI para gestionar sus propios sistemas SharePoint. Otra lección histórica es la llegada de los planes de ‘trae tu propio dispositivo’ y el Wi-Fi, cuando la demanda de los usuarios por tener el último dispositivo revolucionó los sistemas de TI tradicionales basados en PC clonadas con una única imagen.
Hoy en día, los riesgos son muy reales: fuga de datos, incumplimiento de normas y costos de TI descontrolados. Nadie quiere perder la oportunidad de obtener una ventaja competitiva o de rediseñar y automatizar procesos manuales costosos y propensos a errores. Por ello, los CIO se enfrentan a un dilema complejo: cómo controlar el gasto y la gobernanza de los tokens sin frenar la innovación. Como ha señalado IDC, la solución podría estar en un panel de control que proporcione la visibilidad que necesitan los CIO para gestionar estos riesgos.
El artículo de Castrejón subraya que la gobernanza y los costos de los tokens de IA representan desafíos preocupantes que requieren atención inmediata. La clave está en encontrar un equilibrio que permita a las empresas seguir innovando con IA con agentes, pero con controles de acceso y gestión de costos que eviten sorpresas desagradables en la factura. La experiencia de la computación en la nube y el ‘trae tu propio dispositivo’ demuestra que, sin una gobernanza adecuada, la innovación puede convertirse en un problema financiero y de seguridad.

