Un nuevo informe de LatAm Intersect revela que América Latina es la región más optimista del mundo en torno a las criptomonedas y que, en México, la conversación combina oportunidad y cautela en partes casi iguales. El análisis, basado en 12 meses de cobertura mediática obtenida a través de la plataforma ECR de Delta Analytics, muestra cómo en la región el cripto se entiende cada vez más como una herramienta de inclusión financiera, pagos, remesas y acceso económico.
El estudio cruza dos dimensiones: las emociones predominantes en la cobertura noticiosa local (anticipación, miedo, felicidad, sorpresa) y los temas que concentran el interés real del público (trading, privacidad, stablecoins, NFTs, regulación). El resultado es un mapa inédito de cómo diferentes culturas entienden, temen y apuestan por los activos digitales.
“En algunos mercados, se trata de ganar dinero. En otros, de protegerlo. Y en otros más, de poder acceder a él. América Latina pertenece claramente a ese tercer grupo, y eso cambia completamente la conversación: aquí el cripto no es un activo de lujo, es una herramienta de inclusión”, menciona Roger Darashah, cofundador y director de LatAm Intersect.
El hallazgo más destacado del estudio es la posición de América Latina como la región con mayor nivel de anticipación en la cobertura cripto a nivel global. Este patrón es consistente en Brasil, México y entre las audiencias hispanohablantes de Estados Unidos, aunque con matices importantes en cada mercado.
Brasil encabeza el ranking mundial con aproximadamente un 75% de anticipación en su cobertura noticiosa sobre criptomonedas, el nivel más alto entre todos los países analizados, seguido de una sorpresa moderada del 12%. El interés del público brasileño se distribuye entre privacidad, NFTs y trading, reflejando un mercado que explora múltiples casos de uso simultáneamente. El avance del Banco Central de Brasil en la regulación de criptomonedas y stablecoins ha reforzado la percepción del cripto como herramienta de inclusión financiera, no meramente como inversión especulativa.
En México, la cobertura presenta un equilibrio llamativo: anticipación y miedo se reparten el espacio en proporciones similares, alrededor del 35% cada una, lo que refleja una narrativa moldeada a partes iguales por la oportunidad y el riesgo. El interés del público mexicano se orienta hacia la privacidad y los temas regulatorios, mostrando una audiencia que busca informarse antes de dar el salto definitivo al ecosistema cripto.

