Para miles de viajeros latinoamericanos, los eventos de fútbol representan una razón para recorrer ciudades, extender vacaciones y convertir un evento deportivo en una experiencia completa. De cara al torneo internacional de fútbol de este verano en Norteamérica, los patrones de viaje muestran un cambio en la manera de consumir este tipo de experiencias, pues el aficionado ya no organiza un viaje alrededor de un solo juego, ahora planea rutas completas, combina destinos y aprovecha el viaje para conocer distintos destinos.
Datos de inteligencia de mercado de IATI Seguros revelan que en los próximos dos meses los viajeros latinoamericanos alcanzarán estancias promedio de hasta 16 noches, una cifra que prácticamente duplica las permanencias registradas en eventos deportivos de años anteriores, cuando los viajes rara vez superaban una semana. La tendencia también confirma el auge de las llamadas “rutas multidestino”. El 62% de los viajeros planea visitar al menos tres ciudades distintas durante su estancia, mientras que el gasto promedio por visitante crece alrededor de 20% frente a otros periodos vacacionales debido a la duración de los viajes y los traslados internos.
Sobre la logística, los trayectos largos, las conexiones aéreas y el tránsito entre distintos países elevan la necesidad de protección médica, asistencia y coberturas más flexibles. De acuerdo con IATI Seguros, la búsqueda de protección para viajes de larga duración aumentó 35%, mientras que la contratación de seguros de viaje para este tipo de eventos creció 40%. La razón no responde únicamente a una mayor conciencia sobre salud o problemas con el equipaje, también influye la complejidad operativa que implica moverse entre aeropuertos saturados, cambios de itinerario y servicios turísticos con alta demanda. Hoy, el 55% de los viajeros considera indispensable contar con coberturas médicas amplias y flexibilidad ante cancelaciones o modificaciones de último momento.
Asimismo, aparece una nueva forma de viajar que privilegia la experiencia completa. El llamado slow travel —viajar más lento, sin prisas— se consolida entre los aficionados latinos que quieren vivir el torneo como unas vacaciones integrales: asistir a varios partidos, conocer la gastronomía local, visitar museos y recorrer parques naturales entre una sede y otra. “Ya no es solo llegar, ver el partido y regresar. El aficionado latinoamericano está transformando los eventos deportivos en recorridos multidestino, lo que implica una mayor planeación y, sobre todo, una cobertura de viaje que se adapte a trayectos largos y múltiples fronteras”, explicó un portavoz de IATI Seguros.
El fenómeno, que combina pasión futbolera con turismo de largo aliento, representa una oportunidad para la industria de viajes en México, Estados Unidos y Canadá, los tres países sede del torneo. Las aerolíneas, hoteles y plataformas de hospedaje ya reportan un incremento en reservas para estancias de dos semanas o más, especialmente en ciudades como Ciudad de México, Los Ángeles, Toronto y Vancouver. Para el viajero mexicano, en particular, el cruce fronterizo y la posibilidad de combinar destinos en un solo viaje se ha vuelto un factor decisivo al momento de adquirir un seguro de viaje que cubra desde emergencias médicas hasta pérdida de equipaje y retrasos en vuelos.
Con este panorama, los expertos anticipan que la tendencia del slow travel vinculado a eventos masivos seguirá creciendo en los próximos años. La clave, apuntan, estará en que los viajeros no solo buscan emoción deportiva, sino también seguridad, flexibilidad y la oportunidad de convertir un partido en una aventura de varias semanas por Norteamérica.

