El Pentágono anunció que concluyó “formalmente” su misión contra los yihadistas en Irak, tras la retirada de sus tropas de la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán. “Hoy, Estados Unidos y nuestros socios de la Coalición concluyeron formalmente la Operación Inherent Resolve en Irak, de conformidad con la declaración conjunta entre Estados Unidos e Irak de septiembre de 2024 y con los intereses nacionales estadounidenses”, señaló el Pentágono en un comunicado.
La retirada de las tropas de la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán, este miércoles 30 de septiembre de 2026, “marca la conclusión exitosa de la misión militar que derrotó a ISIS (Estado Islámico) en Irak”, subrayó el Departamento de Guerra (antiguo Departamento de Defensa) de Estados Unidos, en su comunicado. Así culmina una presencia militar que comenzó con la invasión de 2003 que derrocó a Saddam Hussein.
Una misión que se extendió por más de una década
Las fuerzas estadounidenses se retiraron en 2011, pero regresaron a Irak y Siria en 2014 para ayudar a combatir al grupo Estado Islámico (EI), que había tomado grandes extensiones de ambos países, donde cometió masacres y atrocidades. El movimiento fue derrotado en 2017 en Irak y en 2019 en Siria, pero las fuerzas de la coalición permanecieron para enfrentar a sus remanentes.
Bagdad y Washington acordaron en 2024 poner fin a la misión, y sus soldados comenzaron a retirarse gradualmente de las bases en Irak, con presencia solo en la norteña región autónoma de Kurdistán. “La responsabilidad principal de abordar los desafíos de seguridad restantes en Irak —incluidos los remanentes del ISIS y las milicias alineadas con Irán que socavan la soberanía iraquí y la estabilidad regional— recae ahora en el Gobierno de Irak”, indicó el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, en el comunicado.
No obstante, Estados Unidos “mantiene su compromiso con la lucha antiterrorista y seguirá trabajando con Irak y nuestros socios para garantizar que el ISIS nunca pueda reconstituirse desde territorio iraquí”, añade la nota estadounidense. “Esperamos que las Fuerzas de Seguridad Iraquíes —incluidos los Peshmerga y otras fuerzas de seguridad en la región del Kurdistán iraquí— lideren el esfuerzo continuo para garantizar la seguridad de Irak”, subraya.
Reubicación del mando y continuidad en Siria
Por su parte, el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada-Operación Inherent Resolve (CJTF-OIR) permanecerá operativa y ahora tiene su sede en Jordania, mientras las fuerzas estadounidenses continúan la misión de lucha contra los yihadistas en Siria junto a los socios de la Coalición y el Gobierno sirio. La CJTF-OIR ha asesorado, asistido y capacitado a las fuerzas asociadas en la lucha contra ISIS en Irak y Siria desde que el CENTCOM estableció la unidad en 2014.
Situada en el norte de Irak, la Base Aérea de Erbil sirvió como centro operativo principal de la CJTF-OIR y albergó a la mayor parte de los 1.500 efectivos estadounidenses y de la Coalición que apoyaban las operaciones contra el Estado Islámico.
Reacción iraquí: soberanía y nuevos desafíos
También el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, anunció el fin de la coalición internacional antiyihadista, que ha estado desplegada en Irak desde 2014: “Ha comenzado una nueva etapa, caracterizada por la soberanía de Irak, la fortaleza de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas, la unidad en la toma de decisiones y alianzas equilibradas con sus aliados”, dijo Al Zaidi durante la ceremonia de despedida de las tropas internacionales en Bagdad, según un comunicado de su oficina.
Para el Gobierno iraquí, la salida de la coalición deja a los poderosos grupos de combatientes apoyados por Irán sin excusa para retener sus armas. Al Zaidi, quien llegó al poder este año con apoyo estadounidense, declaró el 1 de octubre, la primera jornada tras el retiro de la coalición, como Día de la Soberanía.
Durante la batalla contra el EI, la coalición internacional y las facciones proiraníes enfrentaron a los yihadistas, su enemigo común. Pero tras la derrota del Estado Islámico, la presencia de la coalición se convirtió en un foco de disputa entre las autoridades iraquíes y las facciones, que se negaron a desarmarse y plantearon condiciones como el retiro de tropas extranjeras y el fin de la interferencia política y económica estadounidense. Durante la actual guerra en Oriente Medio, Irán y sus milicias aliadas intensificaron los ataques contra las fuerzas estadounidenses en la región de Kurdistán.
Incertidumbre en Kurdistán
Los kurdos de Erbil, la capital de la región de Kurdistán, dijeron a la agencia de noticias AFP que les preocupa saber quién los protegerá de los drones que suelen atacar su cantón autónomo cuando se retiren los interceptores de la Coalición.
La retirada de las tropas estadounidenses de Irak marca un hito en la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente y plantea nuevos desafíos para la estabilidad de la región. Mientras Irak asume la responsabilidad de su seguridad, la comunidad internacional observa con atención los próximos pasos.

