Akamai, empresa de ciberseguridad y servicios en la nube, ha publicado un nuevo informe sobre el estado de Internet (SOTI) en el que detalla cómo las extensiones de navegadores no autorizadas y los agentes autónomos vulnerables están ampliando activamente la superficie de amenaza de las empresas. El documento, titulado Enterprise AI Usage Risk Report 2026, revela que el 75% de las extensiones de IA utilizadas por empleados pueden acceder a todo lo que hacen en el navegador, incluidos chats, documentos y contraseñas.
De acuerdo con el informe, 1 de cada 6 de estas extensiones tiene una vulnerabilidad documentada que podría ser explotada hoy mismo. El estudio también documenta tres métodos de ataque nuevos descubiertos este año que evaden por completo las defensas de seguridad tradicionales y ya están afectando a asistentes de programación y navegadores con IA, como Comet de Perplexity.
El informe hace un seguimiento de un cambio profundo en la adopción de la IA corporativa. Lo que comenzó a principios de 2025 como un experimento cauteloso se ha consolidado como un mandato estructural. Sin embargo, esta rápida integración ha superado las barreras de seguridad tradicionales, según detalla el comunicado.
Entre las conclusiones clave del estudio destaca el auge del “usuario avanzado de IA”: aunque la IA se ha expandido por todas las funciones empresariales, el riesgo está muy concentrado, ya que un grupo muy activo de usuarios avanzados está detrás de una inmensa parte de la exposición a la IA empresarial. También se señala el dominio de la “IA en la sombra”, donde los equipos de seguridad sufren una grave laguna de visibilidad que se centra en gran medida en algunas plataformas aprobadas, mientras que una “larga cola” de aplicaciones no gestionadas de enormes dimensiones se ejecuta silenciosamente bajo la superficie.
El informe detalla además la aparición de vectores de ataque nativos de la IA: tres novedosas metodologías de amenazas descubiertas por los investigadores en 2026 que eluden por completo las defensas perimetrales tradicionales.
“La IA ya no es solo un motor que impulsa la productividad, sino un colaborador directo con acceso a los activos más valiosos de la empresa”, afirma Or Eshed, vicepresidente de Ingeniería y productos de seguridad empresarial de Akamai. “Las herramientas tradicionales de prevención de pérdida de datos se crearon para una era de transferencias de archivos y correos electrónicos. En la actualidad, los datos corporativos confidenciales se fragmentan sistemáticamente”, añade el ejecutivo.

