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La proliferación de centros de datos, impulsada por la inteligencia artificial, ha generado un fuerte rechazo en comunidades de todo Estados Unidos. Ruido, consumo de agua y aumento en facturas de energía son algunas de las quejas. Sin embargo, una nueva propuesta en California sugiere una solución poco convencional: ubicar estas instalaciones en medio de campos petroleros.

El proyecto Golden Valley Technology Hub

California Resources Corporation (CRC), la petrolera más grande del estado, planea construir un campus de centros de datos de 55,740 metros cuadrados en el campo petrolero Elk Hills, a unas dos horas al norte de Los Ángeles. La idea es aprovechar la infraestructura existente y la lejanía de zonas residenciales para evitar la controversia que suelen generar estos proyectos.

Una tendencia en auge

No es un caso aislado. En Texas y Pensilvania también se están desarrollando proyectos similares, aprovechando el gas natural disponible en yacimientos como la Cuenca Pérmica. Para las petroleras, representa una nueva fuente de ingresos en un contexto de declive de la producción de combustibles fósiles.

Ventajas de ubicarse en campos petroleros

  • Acceso a energía: La planta de gas natural de Elk Hills, de 550 megavatios, opera por debajo de su capacidad, lo que permite alimentar el centro de datos sin necesidad de nueva infraestructura.
  • Bajo impacto comunitario: Al estar en una zona industrial alejada de viviendas, se reduce el ruido y las molestias.
  • Uso eficiente del agua: El sistema de enfriamiento de circuito cerrado consumiría el equivalente a una alberca olímpica en 10 años.

Críticas ambientales

Grupos ecologistas como Earthjustice cuestionan que el proyecto dependa de combustibles fósiles, en un estado que avanza hacia energías limpias. Argumentan que aumentará las emisiones de carbono y contaminantes en una zona ya afectada por mala calidad del aire. Además, señalan que la captura de carbono, aunque promovida por CRC, no compensa las emisiones adicionales.

Un futuro incierto

CRC ha invertido en proyectos de captura de carbono y ve en los centros de datos una oportunidad de diversificación. La empresa afirma que el proyecto generará 1,500 empleos de construcción sindicalizados y hasta 250 empleos permanentes, además de ingresos fiscales para el condado de Kern, donde el empleo petrolero se ha reducido a la mitad desde 2015.

El caso ilustra la compleja intersección entre tecnología, energía y medio ambiente. Mientras la demanda de cómputo crece, encontrar ubicaciones que minimicen conflictos sociales y ambientales será crucial.

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Por Editor

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