Un estudio genético masivo de restos humanos antiguos en Gran Bretaña ha revelado que la influencia romana en la ascendencia de la isla fue sorprendentemente modesta, en comparación con la de los anglosajones y vikingos. Investigadores analizaron el ADN de 1,039 individuos enterrados entre la Edad del Bronce y la conquista normanda, ofreciendo una visión sin precedentes de los movimientos poblacionales que moldearon la historia británica.
Metodología del estudio
El equipo de científicos, liderado por el University College de Londres y la Universidad de Oxford, secuenció genomas completos de esqueletos de 139 sitios arqueológicos. La muestra abarca desde el año 2500 a.C. hasta el 1066 d.C., cubriendo los períodos de la Edad del Bronce, la Edad del Hierro, la ocupación romana, la migración anglosajona y la era vikinga.
Resultados clave
- Influencia romana limitada: A pesar de casi 400 años de dominio romano, el ADN romano representa menos del 5% del acervo genético británico actual, concentrado principalmente en el sureste de Inglaterra.
- Fuerte impacto anglosajón: Los migrantes germánicos contribuyeron con hasta el 40% de la ascendencia en el este de Inglaterra, con una mezcla que se intensificó entre los siglos V y VII.
- Huella vikinga persistente: Los escandinavos dejaron una marca genética significativa en las Islas del Norte y la costa oriental, con un 25% de ascendencia nórdica en algunas regiones.
Implicaciones históricas
Los hallazgos desafían la narrativa tradicional de una ‘romanización’ profunda de Bretaña. “El Imperio Romano trajo infraestructura y cultura, pero no reemplazó a la población local”, explicó la Dra. Marina Silva, coautora del estudio. “En cambio, las migraciones posteriores de anglosajones y vikingos tuvieron un impacto demográfico mucho mayor”.
El estudio también reveló que la población británica de la Edad del Hierro era genéticamente similar a la de la Francia moderna, lo que sugiere que los celtas ya habían mezclado con pueblos del continente antes de la llegada de los romanos.
Relevancia contemporánea
Este análisis genético no solo ilumina el pasado, sino que también tiene implicaciones para la comprensión de la identidad británica actual. “Nuestro ADN es un mosaico de múltiples olas migratorias, cada una dejando su huella”, señaló el profesor Mark Thomas, del University College de Londres. “La historia genética de Bretaña es mucho más compleja que una simple sucesión de invasiones”.
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