El actor británico Sir Patrick Stewart, inmortalizado por sus papeles en Star Trek y X-Men, falleció a los 86 años en su hogar de Los Ángeles tras una breve y privada batalla contra el Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy. Sin embargo, para los aficionados a la Fórmula 1, su recuerdo está ligado a un momento de puro desenfado sobre el podio del Gran Premio de Canadá de 2017, cuando se bebió una copa de champán del zapato de carrera de Daniel Ricciardo.
Un amante del deporte motor
Stewart, nacido en Mirfield, Yorkshire, en 1940, construyó una carrera actoral que abarcó más de seis décadas. Pero su pasión por la velocidad y la competición lo llevó a involucrarse de lleno en el mundo de la Fórmula 1. Fue un habitual en los circuitos, y su entusiasmo lo llevó a participar como entrevistador en el podio en varias ocasiones. Su momento más célebre ocurrió en Montreal, donde tuvo la oportunidad de conversar con los pilotos tras la carrera.
En aquella jornada, Lewis Hamilton se llevó la victoria, acompañado en el podio por su compañero de equipo Valtteri Bottas y por Daniel Ricciardo, quien había terminado tercero con Red Bull. Stewart, con su característica dicción teatral, condujo las entrevistas y desató la euforia cuando Ricciardo, fiel a su tradición, se bebió champán de su propio zapato y luego se lo ofreció al actor.
Lo que siguió quedó grabado en la memoria colectiva: Stewart, que entonces tenía 76 años, no dudó en aceptar el reto y bebió del zapato ante el rugido de la multitud. “¡Esto se está convirtiendo en un ritual! ¡Buen añada! ¡Salud!”, exclamó el actor, desatando risas y aplausos.
El ‘shoey’ que conquistó a la F1
La escena fue ampliamente compartida en redes sociales y medios internacionales. Sky Sports la calificó en su momento como “el primer caballero del reino en hacer un ‘shoey’ en el GP de Canadá”. El gesto de Stewart, despojado de cualquier solemnidad, mostró su lado más humano y su capacidad para conectar con el público joven y con los propios pilotos.
Hamilton, quien el día anterior había igualado el récord de 65 pole positions de Ayrton Senna, se mostró impresionado: “Estoy orgulloso de que lo hayas hecho. Es algo que yo no podría hacer. ¿Has visto lo sudados que tiene los pies?”, comentó entre risas. La respuesta de Stewart se volvió viral: “No me importa, es mi primera vez en un podio; ¡bebería del zapato de cualquiera!”.
El momento continuó con Stewart preguntando a Hamilton cómo se sentía al liderar cada vuelta desde la pole. “Te lo diré en un segundo, pero ¿puedes leer mi mente?”, bromeó el piloto. “Sí, estás feliz”, respondió el actor, antes de arengar al público: “¿Escuchan eso, Canadá? Montreal, ¡lo que él dijo!”.
Una vida de pasiones y filantropía
Más allá de su faceta como actor, Stewart fue un reconocido filántropo y un apasionado de las artes y la cultura. Su amor por la Fórmula 1 era genuino, y su presencia en los circuitos era frecuente. En 2017, su participación en el podio de Montreal no solo fue un momento de diversión, sino también una muestra de su personalidad carismática y su disposición a involucrarse en las tradiciones del deporte.
Ricciardo, quien dejó la Fórmula 1 en 2024, realizó varios ‘shoey’ más a lo largo de su carrera, pero pocos igualaron el que compartió con el Capitán Jean-Luc Picard. La imagen de Stewart bebiendo champán del zapato del piloto australiano se convirtió en un símbolo de la conexión entre el deporte y el entretenimiento, y en un recordatorio de que la Fórmula 1 también es un espectáculo de emociones y camaradería.
Reacciones y legado
La noticia del fallecimiento de Stewart ha generado una ola de reacciones en el mundo del deporte y el espectáculo. La Fórmula 1, a través de sus redes sociales, expresó sus condolencias y recordó su entrañable participación en el podio de Montreal. Pilotos actuales y retirados, como el propio Ricciardo, han destacado su humor y su pasión por el automovilismo.
Stewart deja un legado imborrable en la actuación, pero también en el corazón de los aficionados a la Fórmula 1, que siempre recordarán su espíritu jovial y su disposición a ser parte de la fiesta. Su momento en el podio de 2017 seguirá siendo un ejemplo de cómo el deporte puede unir a personas de mundos distintos y crear recuerdos inolvidables.
Descanse en paz, Sir Patrick Stewart. Su legado vivirá tanto en la pantalla como en las pistas de carreras.

