Cortesía

Rohit Prasad, quien lideró la división de inteligencia artificial general (AGI) de Amazon y fue clave en la creación y escalamiento de Alexa, ha sido nombrado nuevo director ejecutivo de Boston Dynamics. El anuncio, realizado esta semana, coloca a Prasad al frente de uno de los campos más competitivos de la tecnología actual: la robótica humanoide. Hyundai Motor Group, propietario de Boston Dynamics, había informado a principios de este año su plan de construir una fábrica capaz de producir 30,000 robots al año para 2028. La llegada de Prasad a la compañía representa un movimiento estratégico para consolidar el liderazgo en inteligencia artificial física, un sector que promete transformar la manufactura y la logística a nivel global.

En un comunicado, Prasad expresó: “Boston Dynamics está en una posición única para avanzar en la IA física gracias a su experiencia de clase mundial en robótica. Me siento honrado de unirme a la compañía en un momento tan crucial para la industria”. Su trayectoria en Amazon, donde desarrolló productos de IA para consumidores, y su visión sobre la importancia del contexto en la inteligencia artificial, serán fundamentales para enfrentar los retos que se avecinan.

De Star Trek a Alexa: la formación de un visionario

La carrera de Rohit Prasad comenzó en BBN Technologies, una subsidiaria de Raytheon, donde lideró investigaciones en aprendizaje automático y trabajó en aplicaciones prácticas como traducción de voz a voz, análisis de salud psicológica, traducción de imágenes de documentos, reconocimiento de voz y clasificación de texto. Su interés por la inteligencia artificial nació en la infancia, inspirado por la serie Star Trek, que despertó su fascinación por las computadoras con las que se pudiera conversar.

Esa base técnica le permitió destacar en Amazon, donde se ganó una reputación por convertir avances en IA en productos útiles para el público. El ejemplo más notable es Alexa. Aunque la idea original fue de Jeff Bezos, los primeros intentos de construir el asistente no fueron exitosos. Prasad impulsó la incorporación de aprendizaje profundo en Alexa, lo que permitió que el sistema mejorara a medida que más personas lo usaban y generaban datos. Aunque tomó más tiempo del que Bezos deseaba, Alexa acumuló una enorme cantidad de datos de voz y se convirtió en uno de los productos más populares de Amazon.

Una nueva visión para la inteligencia artificial

Más tarde, Prasad asumió como vicepresidente senior y científico jefe de AGI en Amazon. En ese rol, cuestionó la vigencia del test de Turing, la famosa medida de si una máquina puede exhibir un comportamiento indistinguible del humano. En una columna publicada en 2020 en Fast Company, escribió: “Es hora de retirar la tradición que ha servido de inspiración durante siete décadas y establecer un nuevo desafío que inspire por igual a investigadores y profesionales”. Para Prasad, la IA debe evaluarse no por su capacidad de imitar a una persona, sino por su habilidad para entender lo que alguien quiere y actuar en consecuencia.

En una entrevista hace tres años, ejemplificó: “Si llegas y dices ‘Alexa, tengo calor’ o ‘siento que hace demasiado calor’, debería responderte: ‘¿Quieres bajar el termostato o reducir la temperatura?’. No debería decirte que vayas a la playa. Por eso la IA es un problema tan difícil, porque el contexto es crucial”. Ahora, al dirigir Boston Dynamics, Prasad tendrá la oportunidad de llevar esa idea un paso más allá, combinando una IA que comprende solicitudes con máquinas capaces de actuar en el mundo físico.

Darle un cuerpo a la IA: el futuro de Boston Dynamics

Los primeros robots humanoides de Boston Dynamics están orientados al trabajo industrial. Inicialmente realizarán tareas como soldadura y logística, para luego incursionar en partes más complejas del proceso de manufactura, incluido el ensamblaje de componentes. Los robots para el hogar aún están lejos: el robot Atlas actualmente cuesta entre 130,000 y 140,000 dólares producirlo, y se espera que tras el inicio de la producción masiva su precio ronde los 30,000 dólares. No obstante, dada la experiencia de Prasad en la creación de productos de IA para consumidores, no es descabellado imaginar que Boston Dynamics eventualmente avance en esa dirección.

Hace siete años, Prasad ya argumentaba que Alexa sería más inteligente si tuviera un cuerpo. En una presentación en la conferencia EmTech Digital AI de MIT Technology Review, afirmó: “La única forma de hacer que los asistentes inteligentes sean realmente inteligentes es darles ojos y dejarlos explorar el mundo”. Ahora tendrá la oportunidad de poner a prueba esa teoría.

Implicaciones para México y Latinoamérica

El nombramiento de Rohit Prasad al frente de Boston Dynamics tiene repercusiones directas para la región. La robótica humanoide y la IA física están llamadas a transformar sectores clave como la manufactura, la logística y los servicios. México, con una industria manufacturera robusta y una creciente adopción de tecnologías de automatización, podría beneficiarse de los avances en robots industriales más avanzados y accesibles. Además, la experiencia de Prasad en la creación de productos de IA para consumidores sugiere que la región podría ver eventualmente aplicaciones de robótica en el hogar y otros entornos, aunque aún faltan años para eso.

La competencia global en robótica humanoide, con actores como Tesla y su programa Optimus, también presiona a los países de Latinoamérica a prepararse en términos de talento especializado y políticas de innovación. La llegada de Prasad a Boston Dynamics subraya la importancia de la inteligencia artificial física como próxima frontera tecnológica y la necesidad de que la región invierta en educación STEM y desarrollo de capacidades.

En resumen, el liderazgo de Prasad en Boston Dynamics no solo marca un hito en su carrera, sino que también señala una nueva era para la robótica y la IA a nivel mundial, con potenciales efectos en la economía y la sociedad latinoamericanas.

Por Editor

Deja un comentario