Un equipo de astrónomos ha investigado un enigmático sistema estelar binario donde dos estrellas que probablemente se formaron juntas presentan composiciones químicas radicalmente diferentes. El nuevo estudio, publicado en el servidor de preimpresión arXiv el 29 de mayo, sugiere la posibilidad de que una de las estrellas haya devorado sus propios planetas.
El misterio de la paradoja química
El sistema, conocido como HD 240430 y HD 240429, o simplemente Kronos y Krios (en honor a los titanes de la mitología griega), ha desconcertado a los científicos desde su descubrimiento. Ambas estrellas son de tipo solar y se cree que nacieron de la misma nube de gas y polvo hace unos 4 mil millones de años. Sin embargo, mientras una de ellas (Kronos) muestra una abundancia inusualmente alta de elementos como litio, sodio, magnesio y hierro, la otra (Krios) presenta una composición normal.
¿Qué causó esta diferencia?
Los investigadores, liderados por el astrónomo Semyeong Oh de la Universidad de Princeton, han propuesto varias hipótesis. La más intrigante es que Kronos pudo haber engullido varios planetas rocosos, enriqueciendo su atmósfera con los elementos que ahora se observan. Esta idea se ve respaldada por la falta de elementos volátiles como el carbono y el oxígeno, que son comunes en los planetas gigantes gaseosos pero no en los rocosos.
Evidencias y modelos
Para probar su teoría, el equipo realizó simulaciones por computadora que mostraban cómo la ingestión de hasta 15 masas terrestres de material planetario podría explicar las abundancias observadas. Además, descartaron otras explicaciones, como la contaminación por una supernova cercana o la transferencia de masa entre las estrellas, ya que estas no coinciden con los datos.
Implicaciones para la formación planetaria
Este hallazgo tiene importantes implicaciones para nuestra comprensión de la formación y evolución de los sistemas planetarios. Si se confirma, sería la primera evidencia directa de que una estrella puede canibalizar sus propios planetas, un proceso que podría ser más común de lo que se pensaba. También sugiere que los sistemas binarios pueden tener destinos planetarios muy diferentes, incluso si se forman en las mismas condiciones.
Próximos pasos
Los astrónomos planean realizar observaciones de seguimiento con telescopios más potentes, como el telescopio espacial James Webb, para buscar signos de restos planetarios en los alrededores de Kronos. También esperan encontrar más sistemas similares que ayuden a confirmar la teoría.
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