La IA aumenta las exigencias en ciberseguridad y continuidad de negocios

Las interrupciones provocadas por incidentes cibernéticos están costando muy caro a las compañías más grandes del mundo, un listado que incluye numerosas empresas de América Latina, como Brasil, México, Chile, Colombia y Argentina (Forbes Global 2000). De acuerdo con Oxford Economics, estas pérdidas ascienden a US$ 600.000 millones anuales, un aumento del 50 % en tan solo 2 años, una señal de alerta que, según el análisis, ya no puede ignorarse.

En ese contexto, la inteligencia artificial (IA) está elevando aún más las exigencias, actuando como un multiplicador de capacidades para los actores maliciosos y creando una nueva superficie de ataque. CrowdStrike informa de un aumento del 89% en los ataques habilitados por IA, un punto de inflexión en el riesgo cibernético. Sin embargo, las empresas suelen seguir haciendo las cosas como siempre: invierten en más herramientas de ciberseguridad y se concentran principalmente en la infraestructura de TI, en lugar de priorizar los datos que mantienen el negocio en funcionamiento, y las capacidades de recuperación necesarias para garantizar la continuidad operativa.

Ante este entorno, que exige un enfoque diferente, Chris Millington, líder Global de Ciberresiliencia, Protección de Datos y Cumplimiento Normativo de Hitachi Vantara, presenta cinco pasos para incorporar la ciberresiliencia empresarial desde el principio y garantizar la continuidad del negocio frente a ciberataques.

Los cinco pasos para incorporar la ciberresiliencia

El primero de ellos consiste en incorporar la ciberresiliencia en la IA desde el principio. La mayoría de las empresas está implementando IA rápidamente, pero las soluciones de protección de datos no han avanzado al mismo ritmo. Los modelos y agentes de IA se integran cada vez más en flujos de trabajo críticos que involucran datos de clientes y sistemas financieros, lo que incrementa el riesgo. La velocidad de la IA implica que un modelo comprometido puede causar daños antes de que un equipo siquiera detecte el problema.

Para ello, las empresas necesitan incorporar la ciberresiliencia en la IA mediante acciones concretas: tratar la IA como un sistema empresarial crítico, garantizar una gobernanza adecuada, adoptar un modelo de confianza cero (Zero Trust) e incorporar la IA a la estrategia de defensa.

El segundo paso es asumir que ocurrirá un incidente y prepararse para afrontarlo. La posibilidad de sufrir un incidente cibernético costoso, como un ataque de ransomware, resulta alarmante; sin embargo, la realidad es que, en algún momento, las empresas tendrán que enfrentarse a un evento de este tipo. Preparar a las organizaciones implica contar con una base de datos y capacidades de análisis que permitan determinar qué información es crítica para el negocio y cuál es crítica para la misión. Luego, se establecen diferentes niveles o zonas, con parámetros específicos, para gestionar ambas categorías de manera diferenciada.

De acuerdo con el comunicado, los sistemas y datos críticos para el negocio requieren una protección y recuperación prioritarias, mientras que los datos críticos para la misión deben mantenerse disponibles para sostener las operaciones. Este enfoque por capas permite a las organizaciones responder con mayor rapidez y reducir el impacto de un incidente.

El directivo subraya que el entorno actual exige un cambio de paradigma: en lugar de concentrarse únicamente en la infraestructura de TI, las compañías deben priorizar los datos que mantienen el negocio en funcionamiento y las capacidades de recuperación necesarias para garantizar la continuidad operativa. La ciberresiliencia, entendida como la capacidad de anticipar, resistir y recuperarse de un incidente, se plantea así como un componente esencial desde el diseño de cualquier estrategia que integre inteligencia artificial.

Imagen: Foto de cottonbro studio en Pexels

Por Editor

Deja un comentario