Los estados miembros de la Convención del Metro han decidido este jueves eliminar el conocido como “segundo intercalar” y modificar los criterios con los que se mantiene el Tiempo Universal Coordinado (UTC), la referencia horaria utilizada en todo el planeta. La resolución, adoptada durante la 28ª Conferencia General de Pesas y Medidas con el único voto en contra de Rusia, pone fin a un mecanismo que, desde 1972, añadía ocasionalmente un segundo al tiempo medido por los relojes atómicos de cesio para mantener la hora oficial sincronizada con la rotación de la Tierra, que es ligeramente irregular.
A partir del 20 de mayo de 2027, el UTC pasará a ser continuo y dejará de incorporar estos ajustes hasta que la diferencia entre tiempo atómico y astronómico sea de al menos una hora. La decisión supone uno de los mayores cambios en la medición del tiempo desde la adopción del segundo atómico en 1967. En lugar de mantener la diferencia entre el tiempo astronómico (UT1) y el UTC por debajo de 0,9 segundos mediante segundos intercalares, la nueva resolución eleva ese margen hasta 3.600 segundos —una hora—, una desviación que tardará varios siglos en alcanzarse. De este modo, se pasa de añadir un “segundo bisiesto” a un sistema basado en la “hora bisiesta”, que aplaza la realización de nuevos ajustes hasta dentro de más de un siglo.
El objetivo es evitar los problemas que estos cambios podrían provocar en redes de telecomunicaciones, sistemas de navegación, infraestructuras críticas y grandes plataformas digitales. La decisión, que se había emplazado para 2035, se ha adelantado ante la posibilidad de que en los próximos años fuera necesario introducir por primera vez un segundo intercalar negativo debido a la aceleración reciente de la rotación terrestre.
¿Qué es el segundo intercalar y por qué se eliminó?
Desde 1972 se han introducido 27 segundos intercalares (el último, el 31 de diciembre de 2016) para mantener el tiempo acoplado con la duración cronológica del día y corregir el pequeño retraso que la Tierra acumula respecto a la marcha de los relojes atómicos. La aceleración de la Tierra había puesto encima de la mesa la posibilidad de que por primera vez hiciera falta restar un segundo a los relojes en vez de sumarlo, lo que podría causar estragos en los sistemas informáticos, según algunos especialistas.
La causa de estos posibles fallos es que cada sistema tiene una manera diferente de incorporar la sincronización del tiempo UTC para funcionar correctamente y esta alteración podría afectar a infraestructuras cruciales como redes eléctricas, telecomunicaciones, sistemas financieros e Internet.
Impacto en la tecnología y la ciberseguridad
La eliminación del segundo intercalar tendrá un impacto significativo en el ámbito tecnológico, especialmente en los sistemas que dependen de una sincronización precisa. Los relojes atómicos, que son la base del UTC, seguirán funcionando sin interrupciones, pero los sistemas informáticos deberán adaptarse a un tiempo continuo.
En México y Latinoamérica, las redes de telecomunicaciones y los centros de datos podrían beneficiarse de esta medida al reducirse la complejidad de los ajustes. Sin embargo, también implica un desafío para los desarrolladores, quienes deberán actualizar el software para manejar correctamente el nuevo estándar.
La ciberseguridad es otro aspecto clave. La introducción de un segundo intercalar negativo podría haber sido explotada por ciberdelincuentes para causar fallos en sistemas críticos. Con la nueva normativa, se elimina ese riesgo potencial.
Beneficios para la industria digital
Las grandes plataformas digitales, como los servicios de streaming, las redes sociales y las aplicaciones de navegación, se verán favorecidas por la continuidad del UTC. Esto se traduce en menos errores de sincronización y una mayor estabilidad en los servicios.
Además, la medida facilita la labor de los desarrolladores, que ya no tendrán que lidiar con la inclusión de segundos intercalares en sus sistemas. Esto es especialmente relevante en un momento en el que la precisión temporal es esencial para el funcionamiento de tecnologías emergentes como el Internet de las Cosas (IoT) y los vehículos autónomos.
Contexto científico: rotación terrestre y acción humana
La irregularidad en la rotación terrestre se debe a la interacción entre los elementos que la componen, entre el manto externo sólido y las partes fundidas en su núcleo. La reciente aceleración se debe a los cambios relacionados con fluidos sobre o dentro de la Tierra, aunque ha sido contrarrestada por los efectos de la acción humana: el deshielo en Groenlandia y la Antártida han ralentizado el giro de la Tierra.
Este hecho ha llevado a algunos expertos a defender la eliminación del segundo intercalar con más vehemencia, puesto que nuestra actividad está frenando la aceleración. La decisión tomada ahora busca un equilibrio entre la precisión científica y la practicidad tecnológica.
Reacciones y futuro de la medición del tiempo
La resolución ha sido recibida con opiniones encontradas. Mientras que algunos científicos lamentan la pérdida de conexión con el tiempo astronómico, la mayoría de los expertos en tecnología celebran la medida por su potencial para evitar fallos en infraestructuras críticas.
Rusia fue el único país que votó en contra, argumentando que la decisión podría tener implicaciones a largo plazo en la investigación científica. Sin embargo, el consenso internacional fue abrumador.
Con la entrada en vigor en 2027, se abre un nuevo capítulo en la medición del tiempo. La próxima revisión del sistema podría llegar en varias décadas, cuando la diferencia entre el tiempo atómico y el astronómico se acerque a la hora.
Para México y Latinoamérica, esta decisión representa una oportunidad para modernizar sus infraestructuras tecnológicas y alinearse con los estándares globales. La eliminación del segundo intercalar es un paso más hacia un mundo digital más estable y seguro.

