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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este domingo a través de su perfil en la red social Truth que Rusia y Ucrania han alcanzado un acuerdo de tregua energética que entrará en vigor de inmediato. “Ambas partes han llegado a un acuerdo. ¡No lo rompáis!”, escribió el líder republicano en un mensaje breve. Hasta el momento, ni Kiev ni Moscú han confirmado oficialmente el anuncio, lo que genera incertidumbre sobre su implementación real.

La noticia llega en un momento crítico para Ucrania, que enfrenta una escalada de ataques rusos contra su infraestructura energética y una creciente presión diplomática por parte de Washington. El anuncio de Trump se produce horas después de que él mismo presionara unilateralmente a Ucrania para que detuviera su ofensiva contra el sector energético ruso e, incluso, animara a los ucranianos a “buscar a un nuevo líder”.

Zelenski condiciona la tregua y pide garantías

Poco antes del anuncio de Trump, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había ofrecido a su homólogo ruso, Vladímir Putin, la posibilidad de una tregua bilateral energética. En una entrevista con la cadena estadounidense ABC, Zelenski manifestó estar dispuesto a organizar elecciones si Moscú se compromete a detener las hostilidades durante un periodo de dos meses.

“Ucrania está lista para detener los ataques contra las refinerías rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética. Cualquier paso hacia la desescalada debe ser mutuo y con garantías reales”, señaló Zelenski en un comunicado. El mandatario ucraniano ha mantenido conversaciones en las últimas horas con varios de sus aliados, como los jefes de gobierno de Francia y el Reino Unido, y afirma que continuará con esta ronda de contactos. El objetivo principal, según sus declaraciones, es obtener “paquetes adicionales de defensa, principalmente sistemas antiaéreos y municiones para la aviación de combate”.

Contexto de la presión estadounidense

El momento es especialmente delicado para Kiev. Hace solo dos días, Trump anunció un acuerdo con Putin para liberar cientos de miles de barriles de diésel con la intención de bajar el precio del combustible, de cuya subida culpa a Zelenski por sus ataques en territorio ruso. Este pacto entre Washington y Moscú se ha producido pese a las sanciones y embargos que pesan sobre Rusia por la invasión de su país vecino.

La realidad es que el actual precio del diésel, que ha sufrido una importante subida en el mercado mundial, se debe esencialmente a la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales del pasado mes de febrero. Trump ve como un lastre para las próximas elecciones de medio mandato del 3 de noviembre que no solo no haya sido capaz de acabar con esa guerra, sino que su propia población esté pagando el combustible cada vez más caro, lo que es visto como un empujón a su ya escasa popularidad.

Tampoco ha sido un obstáculo para el acuerdo entre Trump y Putin que una delegación negociadora de Kiev estuviera ya en Miami (Florida) entablando conversaciones con el equipo de Trump para tratar de avanzar hacia la paz. De hecho, desde el Gobierno de Kiev se anunció que el primer objetivo que se iba a intentar conseguir durante los encuentros de este fin de semana sería precisamente una tregua energética.

Crisis energética y ataques recientes

Durante los últimos días, distintas regiones de Ucrania han sufrido cortes en los suministros debido a los últimos ataques rusos. La capital, Kiev, ha vivido apagones de luz y cortes de agua. La falta de potencia en la red ha llevado incluso a tener que detener durante horas el transporte público que depende de la electricidad, como el metro, los trolebuses y los tranvías. Zelenski ha llegado a mostrar su enfado con las autoridades por no tener listo el plan de resiliencia que debería hacer frente a este tipo de emergencias, todo cuando dentro de unas semanas el invierno castigará a la población con temperaturas mucho más frías.

El sábado, Rusia llevó a cabo la tercera gran matanza de civiles a lo largo de esta semana. En la mañana del domingo seguían las tareas de recuperación de cadáveres, hasta 23, entre ellos tres niños, en un edificio de Zaporiyia. Previamente, habían sido asesinadas 22 personas en Priluki, región de Chenihiv, el miércoles, y 30 más en el ataque a dos autobuses el jueves en Kramatorsk, región de Donetsk. Un nuevo ataque ha alcanzado otro bloque de viviendas este domingo en Sloviansk (Donetsk), donde los servicios de emergencia están procediendo a las labores de rescate de los vecinos.

“En total, solo esta semana los rusos lanzaron aproximadamente 1.450 bombas aéreas, 75 misiles de diferentes tipos y más de 1.640 drones de ataque, de los cuales aproximadamente el 60% son a reacción”, ha denunciado Zelenski.

Ataque al centro de datos de Yandex

Kiev, por su parte, ha vuelto a poner en la diana a la empresa rusa de tecnología e inteligencia artificial Yandex. El gigante tecnológico ruso ha informado este domingo de que su infraestructura resultó dañada en un ataque con drones, lo que provocó el cierre total de su centro de datos en la región de Vladímir, según informa la agencia Reuters. No hubo heridos en el ataque, pero algunos servicios de Yandex no están disponibles actualmente para los usuarios, señaló la compañía. Este es el tercer centro de datos importante que queda fuera de servicio en los últimos días.

La tregua energética, de concretarse, podría aliviar la presión sobre la infraestructura ucraniana y abrir un canal de diálogo, aunque las condiciones impuestas por Zelenski y la falta de confirmación rusa mantienen la incertidumbre. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los movimientos de Trump, cuyo impacto en el conflicto y en la política energética global será determinante en las próximas semanas.

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Por Editor

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