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La industria del entretenimiento ha vivido este martes un movimiento sísmico. Paramount ha cerrado el acuerdo para adquirir Warner Bros. Discovery, una operación valorada en 81.000 millones de dólares que, sumando la deuda, asciende a casi 111.000 millones. La empresa fusionada, ahora denominada Skydance, queda bajo el mando del magnate tecnológico David Ellison y su codirector ejecutivo, Ynon Kreiz. La noticia, adelantada por The New York Times, catapulta a la nueva compañía a competir directamente con Netflix y YouTube en el sector del streaming.

“Hoy es un día histórico, no solo para Skydance, sino para todo nuestro sector”, declaró Ellison en un comunicado. “Estamos deseando ponernos manos a la obra”. La operación une a dos de los estudios cinematográficos más antiguos de Estados Unidos y coloca bajo un mismo techo activos que van desde Harry Potter hasta Sinners, pasando por cadenas como CNN, que se suman a Paramount+, CBS y películas como Top Gun y El Padrino.

Una fusión que concentra el poder mediático

La adquisición representa una de las mayores fusiones en la historia de los medios de comunicación y el entretenimiento. Skydance, la empresa de Ellison, ya había comprado Paramount por 8.000 millones de dólares el año pasado. Poco después, puso sus miras en Warner, un objetivo mucho mayor. Lo que siguió fue una tumultuosa lucha de un año por el control de Warner.

Los primeros movimientos de Paramount se convirtieron en una guerra de ofertas con Netflix. Warner, que había revelado su disposición a vender partes o la totalidad de su negocio, cerró inicialmente un acuerdo con Netflix en diciembre pasado. Sin embargo, Paramount lanzó una contraoferta hostil para hacerse con toda la empresa, incluidas cadenas como CNN y Discovery. La dirección de Warner respaldaba repetidamente a Netflix como su candidato preferido, pero Paramount elevó su oferta a 31 dólares por acción, y Netflix optó por retirarse. Warner y Paramount firmaron un acuerdo de fusión a finales de febrero.

Reacciones encontradas en Hollywood

La fusión no ha estado exenta de polémica. En abril, miles de estrellas de cine, guionistas, directores y otros profesionales anunciaron su “oposición inequívoca” al acuerdo. En una carta abierta, firmada por figuras como Jane Fonda y Mark Ruffalo, así como por pesos pesados como Denis Villeneuve y J. J. Abrams, advertían de una reducción de puestos de trabajo y de “menos opciones para el público de Estados Unidos y de todo el mundo”, según informó AP.

James Gunn y Peter Safran, responsables del sello DC Studios, propiedad de Warner Bros, seguirán al frente de esa área de producción de cine, televisión y cómics, según se ha confirmado.

La sombra de Trump sobre CNN

La operación ha estado marcada por la tensión política en torno a CNN. El presidente Donald Trump ha atacado de forma cotidiana a la cadena, llegando a vetar su acceso a la Casa Blanca. Durante el proceso de adquisición, su Administración no dudó en expresar sus expectativas respecto a un nuevo propietario. En diciembre, Trump afirmó que CNN difundía “veneno y mentiras” y que “es imperativo que se venda la CNN”.

La Casa Blanca volvió a arremeter contra la cadena en marzo, a raíz de su cobertura de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. En aquel momento, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró que “cuanto antes se haga cargo David Ellison de esa cadena, mejor”.

Ellison ha afirmado que se mantendrá la independencia editorial en CNN. Como parte de un acuerdo ya cerrado con los estados demócratas que interpusieron demandas contra la adquisición, la empresa se ha comprometido a crear una Junta de Independencia Editorial de Noticias. No obstante, lo ocurrido en CBS tras la compra de Skydance sugiere que Ellison ejercerá un amplio control sobre los nombramientos.

Trump mantiene una larga relación con la multimillonaria familia Ellison. El director de Paramount organizó una cena en Washington en honor a Trump en abril, el mismo día en que los accionistas de Warner dieron luz verde a la fusión. En junio, apenas dos días después de que el Departamento de Justicia anunciara que no intervendría en el acuerdo, Ellison asistió a un combate de la Ultimate Fighting Championship en los jardines de la Casa Blanca con motivo del 80.º cumpleaños de Trump, retransmitido por Paramount+.

Financiación desde el Golfo

Para financiar la adquisición, Paramount obtuvo miles de millones de dólares de tres países del Golfo: Arabia Saudí, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) aprobó la solicitud de la empresa para que dichos inversores extranjeros tuvieran una participación indirecta considerable. Paramount había revelado que esperaba que esos fondos poseyeran indirectamente casi el 50% de las participaciones accionariales, pero sin derechos de voto, de lo que ahora es la mayor empresa, Skydance. Sin embargo, la empresa solicitó autorización para llegar hasta el 100% con el fin de tener en cuenta posibles inversiones futuras, lo que la FCC concedió, alegando que el acceso a más capital fortalecería el sector de la radiodifusión y redundaba “en interés público”.

Los críticos, entre ellos la única comisionada demócrata de la FCC, Anna Gómez, han calificado la medida de alarmante y sin precedentes. Argumentan que esa cantidad de dinero abre la puerta a la influencia entre bastidores.

Batalla legal y concesiones

Paramount superó durante el verano los obstáculos antimonopolio de los reguladores de todo el mundo, incluido el Departamento de Justicia de la administración Trump. Pero en julio, los fiscales generales demócratas de 12 estados, encabezados por Rob Bonta, de California, presentaron una demanda para bloquear la fusión, alegando que la empresa resultante “acabaría con la competencia” y reduciría las opciones de los consumidores, en particular de los espectadores de cine y los clientes de televisión por cable en todo Estados Unidos. El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (Writers Guild of America) se sumó a la demanda.

Paramount accedió a dejar en suspenso la compra de Warner hasta bien entrado el próximo año para que los recursos pudieran derivar en un juicio antimonopolio de mayor envergadura. En septiembre se alcanzaron acuerdos de conciliación. Las condiciones de los estados, finalmente aprobadas por un juez, incluyen el compromiso de la empresa de aumentar la producción cinematográfica en Estados Unidos durante los próximos cinco años, destinar millones de dólares a un fondo para apoyar a los trabajadores afectados por la fusión y restablecer una nueva supervisión editorial de CNN y CBS.

Implicaciones para Latinoamérica

La creación de este gigante mediático tendrá repercusiones en el mercado latinoamericano. La concentración de propiedades como HBO Max, CNN y Paramount+ bajo un mismo dueño podría afectar la oferta de contenidos y los precios para los consumidores de la región. Además, la influencia de inversores del Golfo y la relación con la administración Trump podrían influir en la línea editorial de CNN en español, un canal con presencia significativa en México y el resto de América Latina.

Expertos en telecomunicaciones advierten que la fusión podría reducir la diversidad de voces y limitar la competencia en un mercado ya dominado por unos pocos actores globales. Las autoridades reguladoras de México y otros países de la región deberán evaluar si la operación cumple con las leyes de competencia económica y si garantiza el acceso equitativo a los contenidos.

Por ahora, la industria observa con atención los próximos pasos de Skydance, que deberá demostrar que puede gestionar un imperio tan vasto sin sacrificar la calidad y la independencia editorial que tanto se ha prometido.

Por Editor

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