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Vanguard, uno de los principales gestores de inversiones, ha acordado pagar $29.5 millones y adoptar diversas medidas para evitar imponer objetivos de ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) en las empresas de su cartera. Esta decisión se produce en el contexto de una demanda interpuesta en múltiples estados que alega que Vanguard conspiró con BlackRock y State Street para utilizar iniciativas de inversión sostenible con el fin de manipular los mercados de carbón.

Detalles del Acuerdo

En un comunicado donde se anunció el acuerdo, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, quien inició la demanda en 2024, calificó este acuerdo con Vanguard como “histórico” y “transformador para la industria”. Paxton agregó que representa una de las acciones de cumplimiento más significativas jamás realizadas contra la manipulación del mercado impulsada por ESG.

Las Alegaciones en la Demanda

La demanda, lanzada por Paxton y respaldada por otros diez estados republicanos, sostiene que los gestores de activos adquirieron grandes participaciones en importantes productores de carbón en Estados Unidos y utilizaron su influencia conjunta para obligar a estas empresas a reducir la producción de carbón, a fin de alinearse con los objetivos de inversión en energía limpia. Esto, según la denuncia, resultó en mayores costos energéticos para los consumidores estadounidenses.

Apoyo de Entidades Gubernamentales

En mayo de 2025, el Departamento de Justicia de EE. UU. y la Comisión Federal de Comercio emitieron un comunicado respaldando el caso, subrayando que la administración Trump “ha prometido luchar contra ideologías de izquierda que buscan debilitarnos y empobrecernos bajo el disfraz de ESG”.

Violaciones a la Ley y Manipulación de Mercado

La demanda alega que las firmas violaron la Ley Clayton, que prohíbe la adquisición de acciones en empresas cuyo efecto puede reducir significativamente la competencia. Se afirma que Vanguard, BlackRock y State Street formaron un sindicato y acordaron utilizar sus participaciones colectivas en empresas de carbón que cotizan en bolsa para inducir reducciones en la producción a nivel industrial.

Iniciativas de Sostenibilidad y Compromisos de Pasividad

  • Las empresas se unieron a iniciativas como la Net Zero Asset Managers Initiative (NZAM) y Climate Action 100+, que requieren compromisos de los gestores de activos para involucrarse con las empresas de su cartera en alineación con los objetivos climáticos.
  • El acuerdo incluye una serie de “compromisos de pasividad” por parte de Vanguard, diseñados para restringir la búsqueda de objetivos ESG, incluyendo el compromiso de no abogar por que ninguna empresa de su cartera adopte una conducta particular para reducir las emisiones de carbono.

Retiro de Iniciativas y Acciones Futuras

Además, Vanguard acordó retirarse de la organización de inversión responsable respaldada por la ONU, Principles for Responsible Investment (PRI), aunque ya había anunciado en noviembre que eliminaría su negocio estadounidense del PRI. También se comprometió a hacer disponibles las elecciones de votación por poder a los inversores en fondos que representen al menos el 50% de los activos invertidos en fondos de acciones asesorados por Vanguard en EE. UU.

Declaraciones de las Partes Involucradas

El acuerdo especifica que Vanguard no admite ninguna irregularidad y que se realiza “únicamente para evitar la carga y el costo del litigio”. En una declaración proporcionada a ESG Today, Vanguard señaló que BlackRock y State Street no han anunciado acuerdos en el caso. BlackRock, en comentarios anteriores sobre la demanda, argumentó que “el caso se basa en una teoría absurda que sugiere que las empresas de carbón conspiraron con sus accionistas para reducir la producción de carbón”. Por su parte, State Street la calificó de “infundada y sin mérito”, argumentando que se centra en “esfuerzos por avanzar en una nueva y peligrosa teoría antimonopolio” que “plantea riesgos innecesarios para los inversores y los mercados energéticos”.

Impacto en el Sector Energético

A pesar de las críticas hacia BlackRock y State Street, el fiscal general de Texas, Paxton, elogió el acuerdo de Vanguard como un estándar nuevo que todos los inversores institucionales deberían seguir. Afirmó que “BlackRock y State Street han continuado ignorando las leyes estatales, participando en esquemas anticompetitivos que perjudican la energía estadounidense y socavan a aquellos que utilizan sus servicios para invertir”.

Por Editor

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