En México, miles de personas mantienen su dinero sin invertir por temor a ser víctimas de fraude. Aunque la preocupación es válida ante el incremento de las estafas financieras digitales, renunciar a invertir también tiene un costo: perder poder adquisitivo frente a la inflación y dejar pasar oportunidades para hacer crecer el patrimonio, afirma Prestadero, la primera comunidad de préstamos entre personas por internet en México.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el ahorro financiero total en México alcanzó 34.7 billones de pesos al cierre de 2025. Esta cifra refleja que, si bien existe una base de ahorro importante, gran parte de esos recursos permanece sin rendimientos, lo que impacta directamente en el poder de compra de las familias mexicanas.
Para Gerardo Obregón, Fundador y Director General de Prestadero, el reto consiste en transformar el miedo en un proceso de análisis. La recomendación no es ignorar los riesgos, sino enfrentarlos con información y verificación previa antes de tomar cualquier decisión financiera.
El especialista subraya que el miedo no debe detener el crecimiento patrimonial, pero los fraudes sí deben ser motivo de alerta. La clave está en adoptar un enfoque metódico: investigar la institución, revisar su registro ante las autoridades, comparar opciones y entender los términos de cada producto de inversión.
Prestadero enfatiza que la educación financiera juega un papel fundamental en este proceso. Conocer los mecanismos de protección al ahorrador, así como las señales de alerta de posibles esquemas fraudulentos, permite a los inversionistas tomar decisiones más seguras y rentables.
La plataforma recuerda que invertir no es un acto de fe, sino un ejercicio de análisis. Verificar la legitimidad de las instituciones financieras, leer los contratos y diversificar son pasos básicos que cualquier persona puede implementar para proteger su patrimonio y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado.
En un entorno donde las estafas digitales van en aumento, la diferencia entre perder y ganar está en la información. El llamado es claro: no dejes que el miedo paralice tus finanzas, pero tampoco actúes sin verificar.

