La estrategia eléctrica de Canadá finalmente se está volviendo lo suficientemente específica como para ser puesta a prueba. Ottawa ya no habla solo de energía limpia, seguridad energética, construcción nacional y duplicación de la capacidad de la red. El gobierno federal ha comenzado a nombrar los límites provinciales donde la nueva infraestructura eléctrica podría cruzar: Columbia Británica–Yukón, Alberta–Columbia Británica, Alberta–Saskatchewan, Saskatchewan–Manitoba y la Isla del Príncipe Eduardo–Nuevo Brunswick.
Un plan concreto para la interconexión
Estas cinco interconexiones, conocidas como ‘interties’, representan un paso crucial hacia la creación de una red eléctrica nacional en Canadá. Actualmente, el país opera con sistemas provinciales en gran medida aislados, lo que limita la capacidad de compartir energía renovable y mejorar la resiliencia del sistema. La identificación de estos puntos fronterizos es el primer paso para conectar las provincias y territorios, permitiendo un flujo de electricidad más eficiente y sostenible.
Desafíos pendientes
A pesar del avance en la planificación, la construcción de la red nacional enfrenta obstáculos significativos. Entre ellos se incluyen:
- Costos de infraestructura estimados en miles de millones de dólares.
- Complejidades regulatorias entre provincias y territorios.
- Oposición local y ambiental en las rutas propuestas.
- Necesidad de coordinación con comunidades indígenas y gobiernos locales.
El gobierno federal ha comprometido fondos para estudios de viabilidad y proyectos piloto, pero aún no se ha definido un cronograma claro para la construcción a gran escala.
Beneficios de una red nacional
Una red eléctrica interconectada permitiría a Canadá aprovechar mejor sus recursos renovables, como la energía hidroeléctrica de Quebec y Columbia Británica, la eólica de las praderas y la solar del sur de Ontario. Además, mejoraría la seguridad energética al reducir la dependencia de combustibles fósiles y facilitaría la transición hacia una economía baja en carbono.
Próximos pasos
Ottawa planea lanzar consultas públicas y evaluaciones ambientales para cada interconexión en los próximos meses. Se espera que los primeros proyectos piloto comiencen a construirse en 2028, con una operación comercial estimada para 2032. Sin embargo, los expertos advierten que el éxito dependerá de la voluntad política y la inversión continua.
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