La FIFA está a punto de alcanzar ingresos récord con el Mundial de 2026, en gran parte debido al incremento en los precios de las entradas, una medida que ha generado fuertes críticas entre los aficionados. Pero, ¿cómo logra el organismo rector del fútbol generar miles de millones de dólares con cada edición del torneo y por qué los boletos se han vuelto cada vez más importantes para sus finanzas?
El modelo de negocio de la FIFA
La FIFA genera la mayor parte de sus ingresos a través de la venta de derechos de transmisión, patrocinios, licencias y, por supuesto, la venta de entradas. Según informes financieros, para el ciclo 2023-2026, la FIFA proyecta ingresos por más de 11 mil millones de dólares, de los cuales aproximadamente el 50% proviene de derechos de televisión y el 30% de patrocinios. Sin embargo, la venta de boletos ha cobrado mayor relevancia en los últimos años.
El aumento en el precio de las entradas
Para el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, los precios de las entradas han aumentado significativamente. Los boletos para la final podrían costar hasta 5,000 dólares, mientras que los partidos de fase de grupos tienen un precio base de alrededor de 200 dólares. Este incremento responde a una estrategia deliberada de la FIFA para maximizar sus ingresos, aprovechando la alta demanda y la capacidad de pago de los aficionados en Norteamérica.
¿Por qué los boletos son cada vez más importantes?
Históricamente, los derechos de transmisión han sido la principal fuente de ingresos de la FIFA. Sin embargo, con la creciente competencia de otras plataformas de entretenimiento y la posible saturación del mercado, la venta de entradas se ha convertido en un pilar fundamental. Además, los boletos ofrecen un flujo de efectivo directo y menos dependiente de intermediarios. En el Mundial 2022 de Qatar, la FIFA vendió más de 3 millones de entradas, generando aproximadamente 1,200 millones de dólares.
Impacto en los aficionados
El alto costo de las entradas ha generado críticas, especialmente en regiones como América Latina, donde el poder adquisitivo es menor. Muchos aficionados han expresado su frustración en redes sociales, señalando que el fútbol se está convirtiendo en un deporte exclusivo para las élites. La FIFA defiende su postura argumentando que los ingresos adicionales se reinvierten en el desarrollo del fútbol a nivel global.
El futuro de la monetización
De cara al Mundial 2030, que se celebrará en Marruecos, España y Portugal, y al de 2034 en Arabia Saudita, se espera que la FIFA continúe aumentando los precios de las entradas. Además, la organización está explorando nuevas fuentes de ingresos, como experiencias VIP, paquetes turísticos y contenido digital exclusivo.
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