A finales de abril, los gobiernos de Venezuela, Estados Unidos y Reino Unido llevaron a cabo una operación conjunta para retirar de Venezuela una carga de uranio altamente enriquecido. La misión, mantenida en secreto hasta ahora, buscaba evitar que este material nuclear cayera en manos equivocadas. BBC Mundo revela cómo se gestó y ejecutó esta delicada maniobra.
¿Cómo llegó el uranio a Venezuela?
El uranio altamente enriquecido llegó a Venezuela durante la Guerra Fría, cuando el país sudamericano mantenía estrechas relaciones con la Unión Soviética. En la década de 1960, la entonces Unión Soviética suministró uranio enriquecido al 93% (grado armas) para un reactor de investigación experimental en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Este reactor, conocido como RV-1, fue el primero de su tipo en América Latina y operó hasta la década de 1990.
El reactor RV-1 y su combustible
El reactor RV-1 utilizaba combustible de uranio enriquecido al 93% para producir neutrones con fines de investigación. Aunque el reactor fue desactivado, el combustible nuclear permaneció almacenado en las instalaciones del IVIC, en el estado Miranda. Con el paso de los años, la seguridad de estas instalaciones se convirtió en una preocupación creciente para la comunidad internacional.
La operación secreta de repatriación
En abril de 2024, los gobiernos de Venezuela, Estados Unidos y Reino Unido coordinaron una operación para retirar el uranio enriquecido. El material fue trasladado desde el IVIC hasta el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, y desde allí, en un vuelo especial, hasta Estados Unidos. La operación fue supervisada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Detalles de la operación
- El uranio fue transportado en contenedores especiales certificados para materiales radiactivos.
- Personal de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de EE.UU. (NNSA) participó en la supervisión.
- El gobierno venezolano colaboró para garantizar la seguridad del traslado.
Implicaciones para la seguridad regional
La repatriación del uranio altamente enriquecido reduce significativamente el riesgo de proliferación nuclear en América Latina. Venezuela no posee programas nucleares activos, pero la existencia de este material generaba preocupación en medio de la crisis política y económica del país. La operación demuestra la cooperación entre naciones para evitar que materiales sensibles caigan en manos de actores no estatales.
¿Qué sigue para Venezuela en materia nuclear?
Con el uranio fuera del país, Venezuela se enfoca en la desmantelación final del reactor RV-1 y la gestión de residuos radiactivos. El gobierno ha manifestado su interés en desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, pero bajo estrictos controles internacionales.
Otros artículos relacionados:
- El programa nuclear de Brasil y su impacto en la región
- Cómo funciona el OIEA y su rol en la no proliferación
- La historia de la energía nuclear en América Latina

