México se ha posicionado como el tercer mercado más importante del mundo para la música en vivo, solo detrás de Estados Unidos y Reino Unido. De acuerdo con datos del sector, en 2025 esta industria generó un impacto económico cercano a los 68,990 millones de pesos, activando cadenas productivas en más de 100 sectores. El crecimiento anual del sector, de 3.2%, duplica el promedio del PIB nacional, lo que confirma su relevancia como detonador de la actividad económica.
Ejemplos recientes como las ediciones de festivales Vive Latino y Tecate Pa’l Norte, así como los conciertos de AC/DC en la Ciudad de México, evidencian el papel de la capital como hub global del entretenimiento. Tan solo los shows de The Weeknd atrajeron a fans de 74 países, y cerca del 50% de los asistentes provinieron de lugares distintos del país, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 35 años. Estos eventos no solo convocan audiencias internacionales, sino que detonan la movilidad turística interna, fortaleciendo sectores como hotelería, transporte, gastronomía y comercio.
Según estudios de Oxford Economics, por cada 100 dólares gastados en boletos para conciertos se generan aproximadamente 334 dólares adicionales en la economía local. Este efecto multiplicador confirma que el entretenimiento en vivo es un impulsor de consumo en múltiples industrias. La Secretaría de Turismo de la Ciudad de México reportó que el año pasado llegaron más de 15 millones de turistas, superando niveles previos a la pandemia. Esto es resultado del trabajo coordinado entre el gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y el gobierno capitalino, que han consolidado un hub ideal para la industria del entretenimiento en vivo, con infraestructura pública de estándares internacionales.
En el marco de la edición 50 del Tianguis Turístico en Acapulco, Guerrero, la Ciudad de México participa con una delegación de 70 empresas y asociaciones del sector turístico, enfocadas en fortalecer alianzas comerciales y ampliar su presencia en mercados internacionales. La apuesta por el entretenimiento en vivo como herramienta de promoción turística y desarrollo económico sigue dando resultados, y todo indica que 2026 será un año clave para consolidar esta tendencia.

