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La escudería Red Bull Racing ha enfrentado durante años un desafío constante: encontrar un compañero de equipo competitivo para el cuatro veces campeón Max Verstappen. Desde la salida de Daniel Ricciardo a finales de 2018, el asiento ha sido ocupado por pilotos como Pierre Gasly, Alexander Albon, Sergio Pérez, Liam Lawson y Yuki Tsunoda, sin que ninguno lograra consolidarse a largo plazo. Sin embargo, en 2026, con la llegada de Isack Hadjar y el liderazgo de Laurent Mekies como jefe de equipo, parece vislumbrarse un cambio de paradigma.

El fin de una era de presión extrema

Durante años, la cultura interna de Red Bull se caracterizó por una exigencia implacable. Bajo la dirección de Christian Horner y el asesor Helmut Marko, se consideraba que los diamantes se forjaban bajo presión. Esa filosofía, si bien produjo múltiples campeonatos, también generó un ambiente hostil para los pilotos que debían acompañar a Verstappen. La rotación constante y la falta de apoyo psicológico fueron señaladas como causas del bajo rendimiento de varios talentos.

Will Buxton, reconocido periodista y presentador de Fórmula 1, abordó este tema en el podcast Up To Speed. Según Buxton, la llegada de Laurent Mekies ha transformado la dinámica del equipo. “El hecho de que tal vez la maldición esté siendo eliminada, no necesariamente por lo que hace Isack, sino por lo que hace Laurent y su cultura en el equipo”, afirmó. Buxton destacó que Mekies ha implementado un estilo de gestión más moderno, basado en el apoyo y la confianza, en lugar de la presión asfixiante.

Isack Hadjar: el beneficiario de un nuevo enfoque

Isack Hadjar, promovido desde Racing Bulls a Red Bull para la temporada 2026, ha demostrado un rendimiento sólido. El piloto francés sufrió una lesión en la muñeca durante el receso de verano, lo que lo mantuvo fuera de acción por casi dos meses. A su regreso, en el Gran Premio de Azerbaiyán, logró un podio al terminar tercero. Este resultado, impensable bajo el antiguo régimen, refleja el impacto positivo del entorno creado por Mekies.

Buxton señaló que, en lugar de recibir un “cohete en el trasero”, Hadjar pudo recuperarse y regresar con un nuevo contrato en el bolsillo. “Quizás eso es lo que permite a Isack extraer lo máximo de sí mismo”, agregó. La combinación de un ambiente seguro y la confianza del equipo ha permitido que el joven piloto se desarrolle sin el temor a ser reemplazado tras un mal fin de semana.

La trayectoria reciente del segundo asiento

Para entender la magnitud del cambio, vale la pena repasar los movimientos recientes en el asiento secundario de Red Bull:

  • Sergio Pérez: El piloto mexicano ocupó el asiento desde 2021 hasta 2025, pero fue reemplazado tras una temporada irregular. Actualmente compite para Cadillac.
  • Liam Lawson: El neozelandés fue promovido a principios de 2025, pero solo duró dos fines de semana antes de ser devuelto a Racing Bulls.
  • Yuki Tsunoda: El japonés tomó el relevo y completó la temporada 2025, aunque sin resultados destacados.
  • Isack Hadjar: Desde 2026, el francés ha mostrado destellos de velocidad y consistencia, con un podio en Bakú como mejor resultado.

La gestión de Laurent Mekies: un cambio cultural

Laurent Mekies, quien asumió como jefe de equipo de Red Bull en 2026, ha sido el artífice de esta transformación. Con experiencia previa en Ferrari y la FIA, Mekies ha priorizado el bienestar de los pilotos y la cohesión del equipo. Su enfoque contrasta con la dureza de la era Horner-Marko, donde la presión constante era la norma.

Según Buxton, Mekies ha creado un “espacio feliz y seguro” que permite a los pilotos recuperarse de lesiones o malos resultados sin temor a represalias. Esta filosofía no solo beneficia a Hadjar, sino que también podría atraer a futuros talentos que antes evitaban el asiento junto a Verstappen.

¿Existe realmente una maldición?

El término “maldición” ha sido utilizado por medios y aficionados para describir la incapacidad de Red Bull de encontrar un compañero estable para Verstappen. Desde 2019, ninguno ha completado más de dos temporadas consecutivas. Sin embargo, Buxton sugiere que más que una maldición, era un problema de gestión. “Si alguna vez hubo una maldición, ha sido levantada”, concluyó.

La evidencia respalda esta visión: Hadjar no solo ha rendido, sino que lo ha hecho con una lesión reciente y bajo la presión de un equipo campeón. Su podio en Azerbaiyán demuestra que el talento siempre estuvo ahí, pero necesitaba el entorno adecuado para florecer.

Implicaciones para el futuro de Red Bull

Con Mekies al mando, Red Bull parece haber aprendido la lección. La estabilidad en el segundo asiento es crucial para competir contra escuderías como McLaren y Ferrari, que han fortalecido sus alineaciones. Si Hadjar continúa su progresión, Red Bull podría finalmente romper la tendencia y contar con una dupla competitiva a largo plazo.

Además, el cambio cultural podría tener un efecto dominó en la organización. Un ambiente más saludable no solo beneficia a los pilotos, sino también a ingenieros y mecánicos, quienes trabajan bajo menos estrés. Esto, a su vez, puede traducirse en mejor rendimiento en pista.

El papel de Will Buxton en el análisis

Will Buxton, ex presentador de F1 TV y actual analista, ha sido una voz influyente en la cobertura de la Fórmula 1. Sus comentarios en el podcast Up To Speed reflejan una observación aguda de las dinámicas internas de los equipos. Buxton no solo señala el cambio en Red Bull, sino que también destaca la importancia del liderazgo en el deporte motor.

Sus declaraciones han generado debate entre los aficionados, algunos de los cuales aún dudan de que la “maldición” haya terminado. Sin embargo, los resultados recientes de Hadjar y la evidente mejora en el clima del equipo ofrecen argumentos sólidos a favor de la teoría de Buxton.

Conclusión

La transformación de Red Bull bajo Laurent Mekies marca un antes y un después en la gestión de equipos de Fórmula 1. Lo que antes era un entorno de presión extrema ahora se perfila como un espacio de apoyo y desarrollo. Isack Hadjar es el primer beneficiario visible, pero el impacto podría extenderse a toda la organización. Si el enfoque de Mekies perdura, es probable que la “maldición” del segundo asiento quede en el olvido, y Red Bull recupere la estabilidad que tanto ha buscado desde la era de Ricciardo.

Por Editor

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