El gobierno venezolano conmemoró el 60° aniversario del Acuerdo de Ginebra y urgió a Guyana a participar en “negociaciones de buena fe” para resolver la disputa territorial de larga data sobre la región del Esequibo. En un comunicado publicado este martes, Caracas celebró seis décadas del acuerdo y reiteró que este tratado es “el único instrumento legal válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable” sobre el territorio de 160.000 kilómetros cuadrados.
El marco legal histórico
El Acuerdo de 1966, firmado por Venezuela, el Reino Unido y la Guayana Británica (colonia británica en ese momento), comprometió a las diferentes partes a encontrar una solución aceptable al problema fronterizo. El comunicado del gobierno venezolano señaló que el tratado fue presentado a las Naciones Unidas, argumentando que anuló la controvertida sentencia arbitral de 1899 que otorgó el territorio al Reino Unido.
El texto también reafirmó la reclamación de soberanía de Venezuela sobre el territorio rico en recursos y se refirió al mandato popular del referéndum del 3 de diciembre de 2023, donde más del 90% de los encuestados respaldaron los derechos del país sobre la región del Esequibo.
Posiciones encontradas
“La única solución posible a la controversia territorial es participar en negociaciones de buena fe, para lograr un arreglo satisfactorio para las dos partes que firmaron el Acuerdo de Ginebra”, concluyó la declaración venezolana.
El gobierno guyanés respondió el miércoles con su propio comunicado, argumentando que el Acuerdo de Ginebra no anuló el Laudo Arbitral de 1899, sino que estableció un marco para resolver la disputa que surgió cuando Venezuela cuestionó la validez de la frontera en 1962.
El papel de la Corte Internacional de Justicia
Georgetown señaló igualmente que, en enero de 2018, el Secretario General de las Naciones Unidas determinó que el mecanismo de “buenos oficios” no había tenido éxito en resolver la disputa. “De acuerdo con el Artículo IV (2) del Acuerdo de Ginebra, el Secretario General decidió someter el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio final de resolución. Tanto Guyana como Venezuela estaban obligadas por esa decisión”.
Rechazo venezolano a la jurisdicción de la CIJ
Horas más tarde, el gobierno venezolano emitió una segunda declaración acusando a Guyana de intentar distorsionar el espíritu del Acuerdo de Ginebra y reiterando la posición de Caracas de rechazar la jurisdicción de la CIJ sobre la controversia fronteriza.
“Venezuela no reconocerá ninguna decisión emanada de la Corte Internacional de Justicia sobre la disputa territorial que rodea a la Guayana Esequiba”, decía el documento.
Participación en el proceso legal
A pesar de rechazar la autoridad de la corte con sede en La Haya sobre el asunto, el gobierno venezolano participó en un proceso de recopilación de documentación ante la CIJ durante 2023 y 2024. La entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez lideró los esfuerzos legales del país.
En agosto de 2025, Caracas presentó más evidencia respaldando su reclamo de soberanía sobre el Esequibo y desafiando los argumentos históricos y legales de Georgetown. El caso avanzará a la fase de audiencias orales en mayo de 2026.
Declaraciones recientes
En enero, el Ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Guyana, Hugh Todd, afirmó que el fallo de la CIJ sería vinculante para ambas naciones y que el caso estaba ahora en manos de “la autoridad judicial más alta y respetada del mundo”.
Contexto geopolítico y recursos naturales
La controversia territorial de larga data se intensificó en 2015 después de que ExxonMobil descubriera y comenzara a explotar enormes reservas de petróleo costa afuera. Las autoridades venezolanas han elevado sus reclamos de soberanía y criticado a sus contrapartes guyanesas por otorgar permisos de perforación a corporaciones multinacionales en aguas no delimitadas.
Injerencia internacional
Caracas también ha criticado la interferencia de Estados Unidos en el tema, con sucesivas administraciones ofreciendo su pleno respaldo a Georgetown. Las autoridades venezolanas han acusado a Washington de avivar las tensiones regionales en medio de planes para establecer bases militares en Guyana.
Implicaciones para América Latina
Esta disputa territorial representa uno de los conflictos fronterizos más significativos en América Latina, con implicaciones importantes para:
- La estabilidad regional
- La explotación de recursos naturales
- Las relaciones internacionales en el continente
- El derecho internacional aplicable a disputas territoriales
Recursos estratégicos en juego
La región del Esequibo es rica en recursos naturales que incluyen:
- Reservas significativas de petróleo y gas
- Recursos minerales como oro y diamantes
- Biodiversidad amazónica
- Recursos hídricos estratégicos
Perspectivas de resolución
La complejidad de esta disputa histórica requiere un enfoque multifacético que considere:
- Aspectos legales y de tratados internacionales
- Consideraciones geopolíticas regionales
- Intereses económicos y de desarrollo
- Derechos de las poblaciones locales
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de este caso, que podría establecer precedentes importantes para la resolución de disputas territoriales en la región y más allá.
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