En un gesto que combina la fuerza de la industria con la solidaridad, la ya tradicional subasta de la excavadora rosa Link-Belt, conocida como Pink-Belt, se robó los reflectores en la feria CONEXPO-CON/AGG 2026 en Las Vegas. La máquina, un modelo 145X4 personalizado en color rosa, fue adjudicada por la impresionante suma de 220 mil dólares (aproximadamente 4.2 millones de pesos mexicanos), fondos que serán destinados íntegramente a la lucha contra el cáncer de mama.
La subasta, celebrada el 5 de marzo, marcó la quinta edición de esta iniciativa benéfica que forma parte del proyecto Diggin’ for a Cure Tour (Excavando por la Cura). Con una oferta inicial de 75 mil dólares, el evento reunió a visitantes, clientes y socios del sector de la construcción, demostrando el compromiso de la industria con causas sociales. El equipo finalmente fue adquirido por Randy Gallegos, de Rasmussen Equipment Company, un distribuidor con sede en Utah que fue, precisamente, una de las paradas del recorrido previo de la Pink-Belt por Estados Unidos.
El destino de los fondos está claramente delineado: serán canalizados a instituciones de referencia en la prevención y tratamiento del cáncer de mama, como la National Breast Cancer Foundation (NBCF) y la Saint Joseph Hospital Foundation a través de su programa Yes, Mamm!. Eric Sauvage, CEO de LBX Company en Estados Unidos y presidente de CONEXPO-CON/AGG 2026, subrayó la importancia de la detección temprana. “El cáncer nos afecta a todos. Y el diagnóstico precoz es la clave para el éxito en la lucha contra el cáncer de mama”, afirmó, destacando que el resultado es fruto de la unión entre distribuidores, clientes y socios.
La campaña de la Pink-Belt trasciende el momento de la subasta. Antes de su llegada a Las Vegas, la excavadora realizó un tour por diversos estados de la Unión Americana, participando en eventos benéficos para amplificar el mensaje de concientización. Esta estrategia no solo maximizó el impacto de la recaudación, sino que también consolidó la acción como uno de los momentos más esperados y con mayor sentido humano dentro de la agenda de la mayor feria de construcción de América del Norte.
Este evento ejemplifica cómo la tecnología y la industria pesada pueden aliarse con propósitos sociales de alto impacto. Para el mercado mexicano de la construcción y la maquinaria, iniciativas como esta sirven como un referente de responsabilidad social corporativa y de cómo las marcas globales pueden generar un legado que va más allá de sus productos, tocando fibras sensibles y urgentes como la salud pública.
