La marca brasileña de utensilios domésticos establece su primera fábrica en Lerma, Estado de México, con una inversión de 500 millones de pesos y miras a abastecer a toda Norteamérica.
En un movimiento estratégico que refleja las nuevas dinámicas de la manufactura global, la empresa brasileña Tramontina, con casi 115 años de historia, inauguró oficialmente su primera planta de producción en México. La nueva fábrica, bautizada como Tramontina Cookware Norteamérica, se ubica en el municipio de Lerma, Estado de México, y representa una inversión inicial de 500 millones de pesos.
La instalación nace con una misión clara: producir localmente para el mercado mexicano y la región de Norteamérica, reduciendo la dependencia de importaciones desde Brasil. Su producción inicial se centrará en un artículo de alta demanda: sartenes de aluminio antiadherente, con una capacidad de fabricación de 100,000 piezas mensuales. Este paso consolida la estrategia industrial regional de la compañía y es una respuesta directa al fenómeno del nearshoring o relocalización de cadenas de suministro.
Una apuesta por la Industria 4.0 y la sustentabilidad
La planta no es solo una réplica de las operaciones brasileñas; está diseñada para ser un referente en innovación. Operará bajo los estándares de la Industria 4.0, incorporando tecnologías de vanguardia como automatización, robótica, sistemas de monitoreo en tiempo real y mantenimiento predictivo. Según explicó Marcos Grespan, Director de la Fábrica, estas herramientas digitales permitirán una trazabilidad completa, optimizarán procesos críticos como el moldeo de aluminio y la aplicación del recubrimiento antiadherente patentado Starflon, y minimizarán el desperdicio y el consumo energético.
“Estas tecnologías no solo aumentarán la eficiencia operativa, sino que también nos permitirán garantizar una calidad superior en cada producto”, afirmó Grespan. La fábrica también incorporará prácticas de alta eficiencia energética y sustentabilidad en su diseño y operación diaria, alineándose con las tendencias globales de manufactura responsable.
Confianza en el potencial económico de México y Norteamérica
Para Adilson Formentini, Director General de Tramontina en México, la decisión de invertir es una “declaración de confianza en el potencial económico de la región”. En declaraciones recogidas durante la inauguración, el directivo subrayó que este proyecto acerca la producción a uno de sus mercados más grandes, que incluye a México y Estados Unidos.
“Esta decisión estratégica se alinea con nuestra visión de adaptar nuestra cadena de suministro al ‘nearshoring'”, señaló Formentini. “Al establecer una base de producción fuera de Brasil y tan cerca de nuestros mercados clave, demostramos nuestra agilidad y visión de futuro, consolidando a Tramontina como una marca verdaderamente global”.
Impacto en empleo y la estrategia de nearshoring
La llegada de Tramontina a suelo mexicano generará empleos de calidad en la región y fortalecerá el ecosistema industrial local. Más allá de la producción de sartenes, la planta sienta un precedente importante para la atracción de inversiones en el sector manufacturero, demostrando que México es un destino competitivo para empresas que buscan reconfigurar sus cadenas de valor.
Este proyecto es un ejemplo tangible de cómo el nearshoring está materializándose en inversiones concretas, no solo en la industria automotriz o tecnológica, sino también en bienes de consumo. Tramontina busca con esta planta ganar resiliencia operativa, reducir tiempos y costos logísticos, y responder con mayor agilidad a las demandas del mercado norteamericano, consolidando así su posición en una de las regiones económicas más importantes del mundo.

