En un movimiento significativo para la transición energética industrial, la startup de tecnología limpia RIFT, con sede en Países Bajos, ha anunciado la obtención de 113.8 millones de euros (equivalente a 132 millones de dólares estadounidenses) en financiación combinada. Este capital proviene de una ronda Serie B y una subvención de la Unión Europea, destinados específicamente a escalar su innovadora tecnología para descarbonizar el calor industrial, un sector tradicionalmente dependiente de combustibles fósiles.
El desafío del calor industrial y la búsqueda de soluciones
El calor industrial es un componente crítico en procesos de manufactura que transforman materias primas en productos como metales, plásticos, cemento y vidrio. Estos procesos requieren cantidades masivas de energía, que históricamente se han obtenido de fuentes basadas en combustibles fósiles, contribuyendo sustancialmente a las emisiones globales de dióxido de carbono (CO₂). Aunque han emergido alternativas como las energías renovables, la electrificación y el hidrógeno verde, muchas enfrentan limitaciones para su implementación a gran escala en la industria, debido a restricciones en la infraestructura de red eléctrica y costos de adaptación.
La tecnología de combustible de hierro: una batería recargable para calor
Fundada en 2020, RIFT ha desarrollado lo que denomina ‘Tecnología de Combustible de Hierro’, un sistema que opera de manera análoga a una batería recargable, pero para la generación de calor. La solución se basa en un sistema autónomo que quema polvo de hierro en una caldera, produciendo calor a temperaturas variables para generar agua caliente, vapor o aire caliente. Este proceso se destaca por evitar emisiones directas de CO₂ y mantener emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en niveles ultra bajos.
Mecanismo de operación y ventajas clave
- Ciclo cerrado: El hierro se oxida durante la combustión, liberando energía térmica. Posteriormente, los óxidos resultantes pueden ser reducidos nuevamente a hierro metálico utilizando energía renovable, cerrando el ciclo sin pérdida de material.
- Almacenamiento de energía: El polvo de hierro actúa como un medio denso para almacenar energía renovable excedente, permitiendo su uso bajo demanda en procesos industriales, independientemente de la intermitencia de fuentes como la solar o eólica.
- Compatibilidad: La tecnología puede integrarse en infraestructuras existentes de calderas industriales, reduciendo la necesidad de inversiones radicales en nueva maquinaria.
Impacto proyectado y próximos pasos
La financiación obtenida será canalizada hacia la ejecución del primer proyecto comercial de RIFT, el cual se espera que entre en operación para 2029. Este proyecto está anticipado para entregar aproximadamente 340 gigavatios-hora (GWh) de calor industrial anualmente, acumulando alrededor de 5 teravatios-hora (TWh) de calor descarbonizado a lo largo de su vida útil. Se estima que, durante un período de 15 años, la iniciativa reducirá las emisiones de CO₂ en más de un millón de toneladas, un aporte significativo a los objetivos climáticos globales.
Detalles de la financiación
La ronda Serie B aportó 96.4 millones de dólares, liderada por PGGM, con participación de Invest-NL, Oost NL, Rubio Impact Ventures, BOM y el Energietransitiefonds Rotterdam. Adicionalmente, se asignaron 35.6 millones de dólares provenientes del Fondo de Innovación de la Unión Europea para un proyecto relacionado. Esta inyección de capital sigue a una ronda Serie A de 11.9 millones de dólares completada en octubre de 2024, reflejando la creciente confianza de los inversores en la viabilidad de la tecnología.
Perspectivas de liderazgo y contexto regional
Mark Verhagen, CEO de RIFT, comentó sobre el logro, destacando el potencial de la tecnología para transformar sectores industriales intensivos en energía. Por su parte, Tim van den Brule, Director de Inversiones en PGGM Infrastructure, enfatizó el alineamiento de la inversión con estrategias de infraestructura sostenible. Aunque RIFT opera desde Europa, su tecnología tiene relevancia directa para Latinoamérica, región donde industrias como la minería, la siderurgia y la petroquímica buscan activamente alternativas para reducir su huella de carbono y cumplir con compromisos ambientales.
Implicaciones para la sostenibilidad industrial en LATAM
La adopción de tecnologías como la de RIFT podría ofrecer a países latinoamericanos una vía para modernizar sus sectores industriales sin comprometer el crecimiento económico. Países como México, Brasil y Chile, con industrias pesadas significativas, podrían beneficiarse de soluciones escalables que no dependan exclusivamente de la expansión de la red eléctrica. Esto alinea con tendencias globales hacia la economía circular y la descarbonización profunda, posicionando a la región para atraer inversiones en tecnologías limpias.
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