Durante milenios, los pingüinos emperador han realizado su proceso de muda anual sobre plataformas de hielo marino costero que permanecían estables hasta finales del verano austral. Este refugio temporal resulta crucial durante las varias semanas en que estas aves mayormente acuáticas no pueden ingresar al océano para alimentarse, ya que están regenerando sus plumas impermeables. Sin embargo, la realidad actual presenta un panorama alarmantemente diferente.
El colapso del hielo antártico
Según el geógrafo Peter Fretwell del British Antarctic Survey, pionero en el conteo de pingüinos emperador desde el espacio, la extensión general del hielo marino antártico ha disminuido a mínimos históricos en los últimos años. Algunas de estas plataformas congeladas se han derretido antes que nunca, forzando a las aves debilitadas hacia áreas más reducidas y posiblemente hacia una muerte prematura en las gélidas aguas del océano Austral.
“El hielo marino no solo se fragmentaba en témpanos. En algunos años, simplemente se desintegraba”, explicó Fretwell, autor principal de un estudio publicado recientemente que compara el destino de los pingüinos durante la muda contra los registros de hielo durante siete años consecutivos.
Un proceso vital en peligro
La muda representa uno de los períodos más vulnerables en el ciclo de vida del pingüino emperador. Durante este proceso, las aves pueden perder hasta la mitad de su peso corporal y dependen completamente de las reservas de grasa acumuladas. Si ingresan al agua antes de completar la regeneración de su plumaje impermeable, enfrentan múltiples amenazas:
- Hipotermia acelerada por la falta de aislamiento térmico
- Dificultad para nadar y bucear eficientemente
- Mayor vulnerabilidad ante depredadores como las focas leopardo
- Incapacidad para alimentarse adecuadamente
Evidencia satelital contundente
Este estudio marca la primera vez que se mapean sitios de muda de pingüinos emperador utilizando imágenes satelitales. La investigación revela que un importante refugio de muda a lo largo de la costa de Tierra de Marie Byrd en la Antártida Occidental se ha reducido drásticamente durante los años con mínimos históricos de hielo marino.
Fretwell analizó imágenes satelitales desde 2018 hasta 2024, mapeando grupos de pingüinos emperador en muda a lo largo de aproximadamente 200 kilómetros de costa. Utilizó las características manchas de guano de las aves para identificar y localizar los grupos con precisión.
Cambios dramáticos en la población
Los datos muestran una disminución preocupante. Antes de 2022, se habían identificado más de 100 grupos de pingüinos en la misma región. Sin embargo, en 2025, solo 25 grupos pequeños eran visibles en las imágenes satelitales, a pesar de condiciones de hielo marino más favorables ese año.
“Nadie predijo esto”, afirmó Fretwell, describiendo el derretimiento como un reajuste repentino después de que aguas oceánicas más cálidas adelgazaran el hielo desde abajo, trabajando su camino cerca de la superficie hasta que “el hielo marino básicamente desapareció”.
Implicaciones para la supervivencia de la especie
Los pingüinos emperador fueron catalogados como especie en peligro de extinción por Estados Unidos en 2022, después de que múltiples estudios proyectaran grandes pérdidas poblacionales que podrían llevar a la especie al borde de la extinción este siglo bajo el calentamiento continuo. Actualmente, quedan aproximadamente 250,000 parejas reproductoras en todo el mundo, distribuidas entre colonias que rodean la Antártida.
Rose Foster-Dyer, ecóloga marina de la Universidad de Canterbury en Nueva Zelanda, quien investiga las tendencias poblacionales globales del pingüino emperador, explica la gravedad de la situación:
“Ha habido muy pocas buenas noticias para los pingüinos emperador recientemente, y parecen estar bajo gran presión debido a los cambios en su entorno de hielo marino. Si el hielo marino se vuelve menos confiable, las aves necesitarán adaptarse y cambiar sus comportamientos para sobrevivir”.
Un desafío evolutivo sin precedentes
Durante los últimos tres millones de años, los pingüinos emperador han sobrevivido adaptándose a grandes variaciones en el hielo marino. Sin embargo, el ritmo actual del calentamiento antropogénico representa un shock nuevo y diferente tanto para el clima terrestre como para estas aves antárticas.
“Probablemente son la especie de ave que se adapta más lentamente genéticamente”, señaló Fretwell. “Y a menos que ya tengan la capacidad biológica para adaptarse a la rápida pérdida de hielo marino, es poco probable que evolucionen lo suficientemente rápido ahora”.
El sector de Tierra de Marie Byrd: un caso de estudio
La remota sección de la Antártida Occidental donde se realizó este estudio ha perdido más hielo marino que cualquier otra región. Hasta hace unos años, los investigadores rara vez llegaban a esta costa, razón por la cual no existen estaciones de investigación en el área. Actualmente, en algunos años, casi todo el hielo se derrite durante el verano austral.
Foster-Dyer señala que el sector de Tierra de Marie Byrd ha sido durante mucho tiempo un bastión predecible para la muda debido a su persistente hielo marino estival, lo que hace que su reciente declive sea particularmente preocupante.
Adaptación versus extinción
El proceso de adaptación típicamente se desarrolla durante milenios en ciclos climáticos planetarios lentos. La velocidad actual del cambio climático antropogénico no tiene precedentes en la historia evolutiva de estas aves.
Los pingüinos emperador no se reproducen prolíficamente, por lo que los adultos deben sobrevivir durante años para mantener las poblaciones. Si la supervivencia adulta se ve amenazada, las disminuciones poblacionales pueden acelerarse significativamente.
Futuro incierto y próximas investigaciones
Aún no es seguro qué sucedió con los pingüinos en la costa de Tierra de Marie Byrd. Fretwell espera que al menos algunos hayan podido encontrar nuevas áreas de muda. Sin embargo, mantiene contacto con otro grupo de investigadores que cuenta emperadores en sitios de reproducción, y teme que sus nuevos datos del censo más reciente confirmen las malas noticias.
“Si esto ha sucedido”, reflexionó Fretwell, “la situación para los emperadores como especie es incluso peor de lo que pensábamos”.
La investigación sugiere que la reciente disminución abrupta del hielo marino podría marcar un cambio permanente en el clima antártico. Este estudio no solo confirma que la pérdida de hielo impulsada por el clima está afectando la reproducción de pingüinos y otras aves marinas, sino que también sugiere que podría estar afectando la muda de los adultos, exponiendo así a grandes porciones de la población global de pingüinos emperador a un nuevo riesgo de mortalidad.
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