En un movimiento estratégico hacia la descarbonización, Fortescue, el gigante minero australiano, está implementando un ambicioso plan de almacenamiento de energía mediante baterías a gran escala. La compañía ha revelado que replicará su proyecto de batería de 50 megavatios (MW) y cinco horas de duración en North Star Junction en otros seis sitios de almacenamiento actualmente en desarrollo, como parte de su objetivo de alcanzar “cero emisiones reales” en sus operaciones mineras para finales de esta década.
El proyecto pionero de North Star Junction
Durante una visita reciente al sitio de North Star Junction, el CEO de Fortescue, Dino Otranto, mostró a los medios la primera de las grandes instalaciones de baterías que se desplegarán en la región de Pilbara. Otranto destacó la simplicidad del proyecto, comparándolo con un “sello postal” debido a su bajo impacto ambiental y mínima ingeniería requerida. “No hay falta de respeto para el contratista o el equipo del proyecto, pero probablemente este sea el proyecto más fácil que han tenido que construir”, afirmó Otranto, señalando que la instalación ni siquiera altera los contornos naturales del terreno.
Características técnicas del sistema de almacenamiento
La batería de North Star Junction, aunque modesta en tamaño con una huella más pequeña que el pueblo de trabajadores cercano, representa un avance significativo en la infraestructura energética de Fortescue. El sistema de 50 MW y 250 megavatios-hora (MWh) se conecta a la red a través de una subestación con interruptores aislados por gas, permitiendo pruebas de circuitos sin interrumpir el suministro eléctrico.
Este proyecto se integra con el sistema de transmisión Pilbara Energy Connect de Fortescue, capaz de transportar 650 MW de electricidad a 220 kilovoltios. La elección de contenedores de 20 pies (aproximadamente 6 metros) y 40 toneladas facilita el transporte por carreteras convencionales, evitando la necesidad de permisos especiales para cargas de dimensiones excepcionales.
Integración con energías renovables
Actualmente, la batería opera con capacidad limitada debido a la insuficiente generación renovable local. La granja solar de 100 MW colindante no produce excedentes suficientes para cargar completamente el sistema, considerando las demandas de la red. Sin embargo, esta situación cambiará con la construcción del proyecto solar Turner River de 644 MW, programado para comenzar este año cerca de North Star Junction.
Estrategia de sobreconstrucción solar
Otranto explicó la visión a largo plazo de Fortescue: “Eventualmente sobreconstruiremos la capacidad solar más allá de nuestro consumo diario, y ese excedente esencialmente trasladará la generación del turno diurno al nocturno a través de la batería. Así tendremos baterías para estabilizar la carga y baterías para desplazar la carga”.
Expansión y asociaciones estratégicas
La batería de North Star Junction representa solo el primero de varios proyectos de almacenamiento que Fortescue implementará como parte de un acuerdo firmado con BYD hace seis meses, con una capacidad total comprometida de 5.6 gigavatios-hora (GWh). Según Otranto, esta capacidad ya ha demostrado su valor durante interrupciones en la volátil red eléctrica de Pilbara, “salvándonos el pellejo” en sus propias palabras.
La compañía asegura haber asegurado esta capacidad al menor costo por batería logrado hasta ahora, con el objetivo de reducir los costos de energía a “múltiplos menores” que los actuales. Además de los proyectos solares, Fortescue ha comenzado la construcción de su primer parque eólico en Nullagine, donde implementará por primera vez la tecnología de torres auto-elevadoras desarrollada por su subsidiaria española Nabrawind.
Impacto en la industria minera
Aunque el portafolio actual de baterías de Fortescue (tres proyectos que totalizan 92 MW según RenewMap) aún no es suficiente para transformar fundamentalmente sus operaciones, la compañía anticipa que estos sistemas marcarán el comienzo de una nueva era en la minería sostenible. El plan final implica desplegar múltiples gigavatios de energía eólica, solar y capacidad de almacenamiento en toda la red de Fortescue.
Este enfoque “copiar y pegar” para replicar el diseño de North Star Junction en múltiples ubicaciones refleja una estrategia de estandarización que podría servir como modelo para otras empresas extractivas que buscan descarbonizar sus operaciones, particularmente en regiones remotas con acceso limitado a redes eléctricas estables.
Desafíos y oportunidades
La transición hacia energías renovables en la industria minera presenta desafíos únicos, incluyendo la intermitencia de las fuentes solares y eólicas, la necesidad de almacenamiento a gran escala y la integración con operaciones mineras que requieren energía constante. Las soluciones de Fortescue abordan estos desafíos mediante:
- Implementación modular de baterías
- Integración con generación solar y eólica
- Sistemas de transmisión dedicados
- Diseños de bajo impacto ambiental
- Estrategias de costo optimizado
La ironía de que un generador diésel estuviera funcionando durante la visita al sitio de North Star Junction (que Otranto bromeó esperando que alimentara solo el aire acondicionado) subraya los desafíos prácticos de esta transición, incluso para empresas comprometidas con la descarbonización.
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