La comunidad astronómica internacional ha anunciado el descubrimiento de un exoplaneta candidato que presenta características sorprendentemente similares a las de nuestro planeta, pero con condiciones ambientales que podrían situarlo en un rango de temperatura inferior al de Marte. Denominado provisionalmente HD 137010 b, este cuerpo celeste orbita una estrella de baja luminosidad, lo que plantea interrogantes fascinantes sobre su composición atmosférica y su potencial para albergar formas de vida extremófilas.
Características orbitales y físicas de HD 137010 b
HD 137010 b se encuentra ubicado en un sistema estelar a aproximadamente 137 años luz de distancia, dentro de la constelación de Lyra. Los datos recopilados mediante espectroscopía de alta precisión y misiones de observación como TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) revelan que este planeta posee un radio estimado de 1.1 veces el terrestre y una masa cercana a 1.3 veces la de la Tierra, colocándolo en la categoría de planetas rocosos similares al nuestro.
Su período orbital es de aproximadamente 290 días terrestres, lo que sugiere una ubicación dentro de la zona de habitabilidad conservadora de su estrella anfitriona. Sin embargo, la estrella HD 137010 es una enana roja de tipo espectral M4V, con una luminosidad equivalente al 2% de la del Sol. Esta característica estelar es fundamental para comprender las condiciones térmicas superficiales del planeta.
El desafío térmico: ¿Un mundo más frío que Marte?
Las simulaciones climáticas iniciales indican que, en ausencia de una atmósfera significativa, la temperatura superficial promedio de HD 137010 b podría oscilar entre -80°C y -40°C, valores que lo situarían por debajo de las temperaturas medias registradas en Marte (-63°C). Este escenario plantea un paradigma astrobiológico intrigante: ¿cómo podría un planeta con dimensiones terrestres mantener condiciones tan gélidas?
Los investigadores proponen tres hipótesis principales para explicar este fenómeno:
- Baja irradiación estelar: La estrella HD 137010 emite radiación infrarroja predominante, con un flujo energético insuficiente para calentar la superficie planetaria mediante mecanismos convencionales.
- Albedo elevado: La posible presencia de capas de hielo de agua o dióxido de carbono podría reflejar hasta el 70% de la radiación incidente, exacerbando el efecto de enfriamiento.
- Pérdida atmosférica histórica: Eventos de eyección de masa coronal en la estrella anfitriona podrían haber erosionado la atmósfera primigenia del planeta durante sus primeros mil millones de años.
El papel crítico de la atmósfera en la habitabilidad
A pesar de las predicciones térmicas pesimistas, los modelos astrofísicos más avanzados sugieren que HD 137010 b podría contar con una atmósfera densa compuesta principalmente por dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄). De confirmarse esta configuración atmosférica, el planeta experimentaría un efecto invernadero descontrolado capaz de elevar las temperaturas superficiales hasta rangos compatibles con la existencia de agua líquida en estado subglacial.
Los mecanismos de retención atmosférica en planetas orbitando enanas rojas incluyen:
- Actividad geotérmica sostenida que libere gases volcánicos
- Presencia de un campo magnético planetario que desvíe el viento estelar
- Procesos de fotosíntesis quimiosintética que regeneren componentes atmosféricos
Implicaciones para la búsqueda de vida extraterrestre
El descubrimiento de HD 137010 b redefine los parámetros de la zona de habitabilidad convencional. Los astrobiólogos latinoamericanos, particularmente aquellos adscritos al Instituto de Astronomía de la UNAM, destacan que este hallazgo amplía el espectro de mundos potencialmente habitables hacia entornos criogénicos donde la vida podría desarrollarse en ecosistemas subsuperficiales.
Las futuras misiones de observación, incluyendo el telescopio espacial James Webb (JWST), están programadas para realizar espectroscopía de transmisión atmosférica de HD 137010 b durante el tercer trimestre de 2024. Estos estudios determinarán la presencia de biomarcadores como el ozono (O₃), el óxido nitroso (N₂O) y el dimetil sulfuro (DMS).
Perspectivas tecnológicas y de desarrollo sostenible
La investigación de exoplanetas en condiciones extremas como HD 137010 b impulsa innovaciones tecnológicas con aplicaciones terrestres. Los sistemas de espectrógrafos de alta resolución desarrollados para este fin han permitido avances en:
- Monitoreo atmosférico de gases de efecto invernadero en América Latina
- Detección temprana de contaminantes industriales mediante espectrometría de masas
- Optimización de algoritmos de machine learning para análisis climático regional
Además, el estudio de atmósferas planetarias en condiciones límite contribuye al desarrollo de modelos predictivos del cambio climático, particularmente relevantes para países latinoamericanos vulnerables a fenómenos meteorológicos extremos.
Conclusiones y próximos pasos
HD 137010 b representa un laboratorio natural único para comprender la diversidad planetaria en nuestra galaxia. Su caracterización completa requerirá:
- Observaciones continuadas con telescopios terrestres de clase 10 metros en Chile
- Análisis comparativos con exoplanetas templados como TRAPPIST-1e
- Desarrollo de misiones espaciales dedicadas a la exploración de sistemas de enanas rojas
La comunidad científica mexicana, a través de la Alianza Latinoamericana de Astrobiología, ha manifestado especial interés en participar en estas investigaciones, consolidando la posición regional en astronomía observacional de vanguardia.
Otros artículos relacionados:
- Avances en espectrometría para la detección de exoplanetas habitables
- El rol de los observatorios en Chile para el desarrollo científico latinoamericano
- Vida extremófila en ambientes criogénicos: lecciones para la astrobiología

