Durante más de una década, el iPhone de Apple parecía tener un dominio inquebrantable en el mercado chino de smartphones. Los consumidores en China, uno de los mercados más competitivos del mundo, mostraban una lealtad notable hacia los dispositivos de la manzana, incluso cuando fabricantes locales como Huawei, Xiaomi, OPPO y Vivo lanzaban modelos con especificaciones impresionantes y precios más accesibles. Sin embargo, el panorama ha cambiado drásticamente en los últimos años, y hoy Huawei ha logrado lo que muchos consideraban imposible: superar a Apple en su propio país.

Según los datos más recientes, Huawei ha mantenido su posición como líder en envíos de smartphones en China durante más de dos años consecutivos. En 2025, la compañía registró una cuota de mercado del 16.4%, ligeramente por encima del 16.2% de Apple. Aunque Huawei experimentó una ligera caída del 1.9% en su crecimiento anual, su dominio en el mercado local sigue siendo claro. Por su parte, Apple mostró un crecimiento interanual del 4%, impulsado principalmente por el lanzamiento exitoso de la familia iPhone 17, que le permitió superar a Samsung a nivel global y convertirse en el fabricante número uno mundialmente. Sin embargo, en China, la historia es diferente.

La batalla entre Huawei y Apple no es solo una cuestión de números; refleja una transformación profunda en la industria tecnológica de China. Durante años, los smartphones chinos eran vistos como alternativas económicas con hardware potente pero carentes del refinamiento y soporte a largo plazo de marcas como Apple o Samsung. Hoy, esa percepción ha cambiado. Marcas como Huawei han invertido miles de millones de pesos mexicanos en investigación y desarrollo, creando dispositivos que no solo igualan, sino que en algunos aspectos superan a sus rivales occidentales.

Un ejemplo clave es el enfoque de Huawei en la innovación local. Mientras que otras marcas chinas como Vivo, Xiaomi y OPPO dependen en gran medida de proveedores globales como Qualcomm para sus chipsets, Huawei ha tenido que adaptarse a restricciones comerciales y desarrollar su propia tecnología, incluyendo los procesadores Kirin y el sistema operativo HarmonyOS. Esta autonomía tecnológica le ha permitido ofrecer productos mejor integrados y optimizados para el mercado chino, algo que los consumidores han valorado enormemente.

Además, Huawei ha logrado cerrar la brecha en áreas donde tradicionalmente los smartphones chinos quedaban rezagados, como la grabación de video, la duración de la batería y los años de soporte de software. Hoy, un flagship de Huawei puede competir de tú a tú con un iPhone en términos de rendimiento, cámara y experiencia de usuario, a menudo a un precio más bajo. Por ejemplo, el Huawei P70 Pro, lanzado en 2025, ofrece capacidades de fotografía computacional que rivalizan con las del iPhone 17, y su batería de 5,000 mAh supera con creces la de muchos modelos de Apple.

Sin embargo, el mercado global sigue siendo un desafío para Huawei. A nivel mundial, Apple y Samsung mantienen una ventaja significativa, con cuotas de mercado del 20% y 19% respectivamente. Xiaomi ocupa el tercer lugar con un 13%, mientras que Vivo y OPPO se mantienen estables en un 8%. Para 2026, analistas de firmas como Counterpoint pronostican un año de moderación en el crecimiento del sector, debido en parte a la crisis global en los precios de memorias DRAM y NAND, que podría llevar a aumentos en los costos de los dispositivos.

En este contexto, la capacidad de contener los precios será crucial para mantener la competitividad. Huawei ha demostrado ser experta en esto, ofreciendo dispositivos de gama alta a precios que rondan los 15,000 a 20,000 pesos mexicanos, mientras que los iPhone más recientes pueden superar los 30,000 pesos. Esta estrategia de valor ha sido clave para su éxito en China, donde los consumidores son cada vez más conscientes del costo-beneficio.

Pero la lucha está lejos de terminar. Las diferencias en cuota de mercado entre Huawei y Apple son mínimas, y se espera que 2026 sea un año de constante cambio en las posiciones. Factores como la innovación en inteligencia artificial, la integración de ecosistemas y las alianzas comerciales jugarán un papel decisivo. Por ejemplo, Apple ha intensificado sus esfuerzos en China con colaboraciones locales y servicios adaptados, como Apple Pay integrado con plataformas de pago chinas.

Para LATAM, esta competencia ofrece lecciones valiosas. Mercados como México, Brasil y Argentina han visto un crecimiento significativo en la adopción de smartphones chinos, gracias a su relación calidad-precio. Marcas como Xiaomi y OPPO han ganado terreno en la región, y el éxito de Huawei en China podría inspirar a otras empresas a enfocarse en la innovación local y la autonomía tecnológica.

En resumen, la recuperación de Huawei en China no es solo una victoria para la marca, sino un testimonio de la madurez del mercado tecnológico chino. Demuestra que, con inversión en I+D y un enfoque en las necesidades locales, es posible desafiar a gigantes globales como Apple. Para 2026, la batalla promete ser aún más intensa, con consecuencias que resonarán en todo el mundo, incluyendo LATAM, donde los consumidores podrían beneficiarse de una mayor competencia y opciones más diversificadas.

Por Editor

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