En el competitivo mundo de las redes sociales, cada movimiento cuenta. Threads y X han estado inmersos en una carrera vertiginosa por captar la atención de los usuarios, centrando su estrategia en breves mensajes y conversaciones que capturen la esencia de la actualidad. A medida que ambos compiten por ser el lugar preferido donde se debate lo que realmente importa, los últimos reportes de actividad han arrojado resultados sorprendentes que merecen un análisis detallado.
Recientemente, Threads ha logrado igualar e incluso superar a X en lo que respecta a usuarios activos diarios desde dispositivos celulares a nivel global. Esta noticia ha encendido el interés de muchos, con informes que indican que, en ciertos días, Threads se posicionó por encima de X, alcanzando aproximadamente 130 millones de usuarios. Sin embargo, a primera vista, estos números podrían dar pie a una celebración, pero al profundizar en lo que realmente significan, la historia se torna más matizada.
Si bien la métrica que reporta Similarweb es reveladora, también es crucial considerar qué implica ser un usuario “activo”. Se contabiliza a cada persona que realiza alguna acción mínima, como abrir la aplicación o iniciar sesión, sin realizar distinciones entre leer, interactuar, o publicar contenido. Esta categoría de “activo” es más amplia de lo que podríamos pensar, y es esencial tenerla en cuenta al analizar el comportamiento y las verdaderas dinámicas de conversación en las plataformas.
Una vez que se amplía el análisis para incluir el tráfico web, la narrativa cambia. A diferencia del uso en celulares, donde Threads parece estar ganando terreno, las cifras indican que X sigue liderando en visitas desde navegadores, lo que es significativo. Esta disparidad no es trivial, ya que el acceso a través de navegadores suele estar más enfocado en entornos laborales, noticieros y análisis de situaciones actuales. A medida que el uso se desplaza hacia el intercambio de información más formal, X retiene una ventaja crucial.
Cuando evaluamos no solo la cantidad de usuarios, sino también la naturaleza del contenido que consumen, X mantiene una posición privilegiada. Un estudio del Digital News Report 2025 resalta que X continúa siendo una plataforma fundamental para el consumo de noticias en diversos mercados. En contraste, nuevos competidores como Threads no han logrado establecerse de la misma manera en la esfera informativa global. No se trata solo de la cantidad de usuarios, sino del papel que cada aplicación desempeña en el ecosistema mediático.
Una de las razones de esta diferencia radica en cómo los usuarios interactúan con el contenido. Según investigaciones recientes, se ha descrito a X como un “sensor pasivo”. Esto significa que la plataforma es extremadamente útil para detectar líderes de opinión y para seguir la conversación pública en tiempo real. La combinación de la visibilidad pública y una comunidad activa asegura que las reacciones ante eventos y controversias sean ampliamente compartidas y analizadas por los usuarios. Así, para muchos medios y analistas, X no es solo una red social; es una herramienta de observación del debate en curso.
El crecimiento de Threads no se debe al azar. Parte de su éxito radica en su estrecha integración con Instagram y, por extensión, con el ecosistema de Meta. El acceso fácil a través de una aplicación ya popular elimina muchas de las barreras que podrían desanimar a los usuarios a explorar nuevas plataformas. Esta interacción ha facilitado un auge notable en el uso de Threads entre usuarios celulares. Sin embargo, esta tendencia no necesariamente implica que Threads se convierta en el escenario central para el debate público o informativo, ni que los patrones de interacción de los usuarios migrarán de X a Threads.
A pesar de los escándalos y controversias que a menudo involucran a Elon Musk, en la práctica, X sigue siendo el referente informativo indiscutible. Aunque Threads avanza en términos de uso y visibilidad diaria, la esencia del debate y la conversación se mantiene en gran medida dentro de la infraestructura de X. Para que Threads logre un cambio verdaderamente significativo en este aspecto, será necesario un replanteamiento más radical de los hábitos comunicacionales y profesionales establecidos.
Hasta ahora, esta transformación no se ha evidenciado, lo que pone de manifiesto que, aunque las cifras puedan impresionar, el verdadero giro en la conversación digital y en el consumo de contenido requerirá un esfuerzo mucho más profundo y sostenido. La competencia entre estas dos plataformas, aunque emocionante, revela dinámicas complejas que justifican un análisis continuo a medida que avanzamos en este nuevo panorama comunicativo.

