En un acontecimiento histórico y de profundas implicaciones geopolíticas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una serie de declaraciones públicas tras los hechos registrados en la madrugada del 3 de enero de 2026 en Caracas, Venezuela, donde se escucharon múltiples explosiones y aviones volando a baja altura en distintos sectores de la capital.

Trump confirmó que en el marco de esa operación militar, las fuerzas estadounidenses habrían capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los han trasladado fuera del país. Según el mandatario estadounidense, la acción fue parte de una “operación a gran escala” ejecutada tras meses de presiones sobre el gobierno de Caracas. El presidente aseguró que la captura se realizó con éxito y que no se reportaron bajas fatales entre las tropas estadounidenses, aunque sí algunos incidentes menores asociados al operativo.

En sus declaraciones, Trump afirmó de manera enfática que Estados Unidos “gobernará temporalmente” Venezuela hasta que pueda concretarse una “transición segura, adecuada y juiciosa” del poder político. El presidente subrayó que esta supervisión busca asegurar estabilidad política y estructural en el país, aunque no explicó con precisión los mecanismos institucionales mediante los cuales se implementará ese control temporal.

Además, el presidente Trump señaló que el gobierno estadounidense estaría intensamente involucrado en el proceso de reconstrucción y gestión de la infraestructura energética venezolana. Expresó su intención de permitir que las principales empresas petroleras de Estados Unidos participen en inversiones y labores de recuperación del sector energético venezolano, aludiendo a una visión de largo plazo respecto a los recursos energéticos de la nación sudamericana.

Trump también abordó los motivos detrás de la operación, vinculado la intervención a continuas acusaciones contra Maduro por su presunta implicación en narcotráfico, corrupción y otros delitos que, según la administración estadounidense, justifican las acciones emprendidas. En este contexto, enfatizó que la captura de Maduro y su esposa permitirá que ambos enfrenten cargos federales en tribunales de Estados Unidos.

El presidente norteamericano calificó la misión como una de las “más impresionantes y eficaces demostraciones del poderío militar” de su país en años recientes, destacando la coordinación entre unidades de las fuerzas armadas y agencias de seguridad. Trump no descartó en algunos de sus comentarios la posibilidad de futuras acciones militares si se considera necesario, y dejó claro que Washington está dispuesto a no retroceder ante eventuales desafíos, incluyendo la presencia de tropas en tierra si la situación lo demanda.

La intervención anunciada por Trump ha generado ya reacciones diversas a nivel internacional. Mientras algunos actores aplauden la caída de Maduro, otros gobiernos y organismos han expresado inquietud por la violación de la soberanía venezolana y posibles consecuencias para la estabilidad regional. Este episodio marca un punto de inflexión en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, con potencial de reconfigurar las dinámicas políticas, económicas y de seguridad en toda América Latina.

Por Editor

Deja un comentario